De las crisis al cambio estructural
El dirigente gremial recordó los dos grandes momentos de inflexión de la industria: la crisis del virus ISA en 2007, que obligó a reformular el modelo productivo, y la marea roja de 2016, que golpeó duramente al sector y evidenció la falta de conexión con las comunidades.
“Nos dimos cuenta de que nuestro gran foco era producir, pero no estábamos conectados con la comunidad. Iniciamos entonces un proceso de introspección que dio paso a una nueva visión basada en cuatro valores: transparencia, diálogo constructivo, compromiso regional y ética ambiental”, rememoró Clément.
Reconstruyendo confianza desde el sur
A partir de esa autocrítica, SalmonChile se propuso fortalecer sus vínculos con las comunidades y trabajadores del sur austral, comunicar con mayor transparencia y mostrar tanto los logros como las dificultades del sector. “No comunicar por comunicar, sino contar lo que hacemos, con orgullo, en lo bueno y en lo malo”, enfatizó.
Clément recordó también cómo el gremio enfrentó los años recientes marcados por la crisis social, la pandemia y el proceso constitucional. “Durante la pandemia fuimos parte de la solución, llegamos donde el Estado no llegaba. Demostramos que somos mucho más que salmoneros”, afirmó, destacando la cercanía con las comunidades y la empatía con los territorios donde la industria opera.
Del aislamiento al reconocimiento nacional
El presidente de SalmonChile valoró que, tras años de trabajo consistente, la salmonicultura se haya convertido en una industria de relevancia nacional, con presencia en espacios políticos, económicos y sociales antes impensados.
“Hoy el salmón está en los programas presidenciales, y los candidatos hablan de la industria con orgullo. Antes, nadie siquiera mencionaba la palabra salmón”, apuntó Clément, recordando los hitos recientes como el Salmon Summit, donde participaron los tres principales candidatos a la presidencia, y los Diálogos Salmoneros, que reunieron a más de 800 personas en 44 comunas del sur del país.
El dirigente también mencionó la elaboración del Plan Salmón 2050, construido en conjunto con autoridades regionales, trabajadores, comunidades y proveedores, como un ejemplo del nuevo enfoque colaborativo de la industria.
“Esto no es el fin, es el principio»
En la parte final de su discurso, Clément hizo un llamado a seguir avanzando con responsabilidad y unidad. “Esto no es el fin, es el principio de lo que viene, con nuevos desafíos y mayores responsabilidades”, sostuvo.
El presidente de SalmonChile cerró su intervención con un mensaje de gratitud a su equipo, a los trabajadores del sector y a las autoridades regionales que han apoyado el desarrollo de la actividad. “Hoy no solo somos el orgullo del sur, sino también el orgullo de Chile. Y más que nunca, digo con orgullo: soy salmonero”, concluyó, entre aplausos del público.