Bienestar animal clave en la certificación en acuicultura
La Dra. Karla Meza, Directora Técnico-Comercial de Aquanexus, destaca que el bienestar animal se ha transformado en un eje esencial para obtener certificaciones internacionales como ASC, BAP y Global GAP, reflejando una evolución cultural en la industria salmonera chilena.
Las certificaciones dentro de la industria salmonera chilena han adquirido un protagonismo creciente a lo largo de los años. Esto se debe a que contar con un producto certificado permite acceder a nuevos mercados, ser más competitivos y obtener mejores precios de venta. Actualmente, existen distintos tipos de certificaciones: algunas abarcan toda la cadena productiva con estándares generales de buenas prácticas (como ASC, BAP y Global GAP), mientras que otras son más específicas y se enfocan en áreas particulares de la producción, como los productos orgánicos o el bienestar animal. Cada una de las certificaciones impone sus propios requisitos.
El bienestar animal como pilar emergente en la acuicultura
El bienestar animal, aun siendo una ciencia relativamente joven, ha ido ganando espacio en los sistemas productivos a nivel mundial, incluida la acuicultura. Una evidencia concreta de ello es la creación de certificaciones específicas como RSPCA (sólo UK), Certified Humane y Welfcert (Nacional). Además, las certificaciones generales de la industria acuícola han incorporado criterios de bienestar animal dentro de sus sistemas de evaluación de buenas prácticas.
Reflejo de esta tendencia son las últimas actualizaciones de las certificaciones más utilizadas por la industria salmonera en chile, ASC, BAP y Global GAP, las cuales han reforzado sus exigencias en materia de bienestar animal, siendo ASC y BAP las que han introducido los cambios más recientes.
Bienestar animal clave en la certificación en acuicultura. Foto: cedida.
Pero ¿Cuáles serían esas modificaciones y qué impacto tienen en el día a día de la producción nacional?
En el caso del ASC Farm Standard, se creó un principio específico de Bienestar de los Peces, que antes estaba incluido en el principio de Medio Ambiente. Esta nueva versión del estándar exige realizar monitoreos de indicadores morfológicos o individuales al menos una vez al mes, junto con registros del comportamiento de alimentación de los peces.
Además, establece que los peces no pueden permanecer hacinados (en lance) por más de dos horas seguidas, salvo indicación médico-veterinaria y con evaluación posterior al manejo. También se prohíbe mantener a los peces fuera del agua por más de 15 segundos y se exige el aturdimiento previo al sacrificio. Uno de los aspectos más innovadores es la incorporación de un sistema de semáforo para evaluar la salud y bienestar de los peces, el cual orienta la toma de medidas correctivas cuando el bienestar está siendo comprometido.
Por su parte, BAP Salmon Farm Standard, en su versión 3.0, requiere un reporte diario de las condiciones de los peces. Al igual que ASC, demanda monitoreos periódicos que incluyan indicadores como tasa de mortalidad, factor de condición, daño de aletas, ojos y branquias, además de registros de comportamiento (apetito, nado y crecimiento). Los peces severamente dañados, enfermos o en mal estado deben ser removidos y sometidos a eutanasia.
En la certificación Global GAP, se exige un sistema de monitoreo y registro de salud y bienestar animal al menos una vez por semana, junto con una evaluación de riesgos asociados a las medidas de control del bienestar, y un registro de todos los manejos realizados a los peces.
Capacitación: base del cambio cultural
Un aspecto transversal en todas las certificaciones, versiones antiguas y nuevas, es la capacitación del personal que está en contacto directo con los peces, un componente esencial en el cambio cultural que implica incorporar el bienestar animal en todas las fases de la cadena productiva.
Cabe destacar que tanto el ASC Farm Standard como la versión 3.0 de BAP se encuentran en marcha blanca: la primera por un período de dos años (hasta mayo de 2027) y la segunda por un año (hasta agosto de 2026). En cuanto a Global GAP, sus modificaciones fueron publicadas en 2022 e implementadas en su totalidad desde 2024.
En conclusión, considerando la relevancia de las certificaciones en la industria salmonera, incorporar el bienestar animal en la cadena productiva es hoy una condición esencial. Sin bienestar animal, obtener o mantener la certificación será cada vez más difícil.
Las certificaciones dentro de la industria salmonera chilena han adquirido un protagonismo creciente a lo largo de los años. Esto se debe a que contar con un producto certificado permite acceder a nuevos mercados, ser más competitivos y obtener mejores precios de venta. Actualmente, existen distintos tipos de certificaciones: algunas abarcan toda la cadena productiva con estándares generales de buenas prácticas (como ASC, BAP y Global GAP), mientras que otras son más específicas y se enfocan en áreas particulares de la producción, como los productos orgánicos o el bienestar animal. Cada una de las certificaciones impone sus propios requisitos.
El bienestar animal como pilar emergente en la acuicultura
El bienestar animal, aun siendo una ciencia relativamente joven, ha ido ganando espacio en los sistemas productivos a nivel mundial, incluida la acuicultura. Una evidencia concreta de ello es la creación de certificaciones específicas como RSPCA (sólo UK), Certified Humane y Welfcert (Nacional). Además, las certificaciones generales de la industria acuícola han incorporado criterios de bienestar animal dentro de sus sistemas de evaluación de buenas prácticas.
Reflejo de esta tendencia son las últimas actualizaciones de las certificaciones más utilizadas por la industria salmonera en chile, ASC, BAP y Global GAP, las cuales han reforzado sus exigencias en materia de bienestar animal, siendo ASC y BAP las que han introducido los cambios más recientes.
Bienestar animal clave en la certificación en acuicultura. Foto: cedida.
Pero ¿Cuáles serían esas modificaciones y qué impacto tienen en el día a día de la producción nacional?
En el caso del ASC Farm Standard, se creó un principio específico de Bienestar de los Peces, que antes estaba incluido en el principio de Medio Ambiente. Esta nueva versión del estándar exige realizar monitoreos de indicadores morfológicos o individuales al menos una vez al mes, junto con registros del comportamiento de alimentación de los peces.
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Además, establece que los peces no pueden permanecer hacinados (en lance) por más de dos horas seguidas, salvo indicación médico-veterinaria y con evaluación posterior al manejo. También se prohíbe mantener a los peces fuera del agua por más de 15 segundos y se exige el aturdimiento previo al sacrificio. Uno de los aspectos más innovadores es la incorporación de un sistema de semáforo para evaluar la salud y bienestar de los peces, el cual orienta la toma de medidas correctivas cuando el bienestar está siendo comprometido.
Por su parte, BAP Salmon Farm Standard, en su versión 3.0, requiere un reporte diario de las condiciones de los peces. Al igual que ASC, demanda monitoreos periódicos que incluyan indicadores como tasa de mortalidad, factor de condición, daño de aletas, ojos y branquias, además de registros de comportamiento (apetito, nado y crecimiento). Los peces severamente dañados, enfermos o en mal estado deben ser removidos y sometidos a eutanasia.
En la certificación Global GAP, se exige un sistema de monitoreo y registro de salud y bienestar animal al menos una vez por semana, junto con una evaluación de riesgos asociados a las medidas de control del bienestar, y un registro de todos los manejos realizados a los peces.
Capacitación: base del cambio cultural
Un aspecto transversal en todas las certificaciones, versiones antiguas y nuevas, es la capacitación del personal que está en contacto directo con los peces, un componente esencial en el cambio cultural que implica incorporar el bienestar animal en todas las fases de la cadena productiva.
Cabe destacar que tanto el ASC Farm Standard como la versión 3.0 de BAP se encuentran en marcha blanca: la primera por un período de dos años (hasta mayo de 2027) y la segunda por un año (hasta agosto de 2026). En cuanto a Global GAP, sus modificaciones fueron publicadas en 2022 e implementadas en su totalidad desde 2024.
En conclusión, considerando la relevancia de las certificaciones en la industria salmonera, incorporar el bienestar animal en la cadena productiva es hoy una condición esencial. Sin bienestar animal, obtener o mantener la certificación será cada vez más difícil.