Brasil se prepara para asumir un papel protagónico en el escenario mundial de proteínas sostenibles. Así lo anticipa el Congreso Internacional del Pescado y Fish Expo Brasil (IFC Brasil 2025), que reunirá en São Paulo a especialistas del sector para analizar el potencial del país como referente en acuicultura y pesca responsable.
El evento llega en un momento clave, cuando el sector enfrenta retos como un arancel del 50 % impuesto por Estados Unidos a la tilapia brasileña, su principal mercado hasta hace poco. A pesar de ello, las proyecciones son alentadoras: con una producción anual de 1,8 millones de toneladas —1 millón procedente de criaderos y 800.000 de la pesca extractiva—, Brasil combina clima favorable, biodiversidad y abundancia de agua dulce para crecer aún más.
“La demanda global de pescado crecerá en 24 millones de toneladas hasta 2030, y Brasil tiene condiciones excepcionales para atender ese mercado”, afirma Altemir Gregolin, presidente del IFC Brasil 2025. Datos de la FAO respaldan esa visión: actualmente, más de la mitad del pescado consumido en el mundo proviene de la acuicultura.
Desde la organización del congreso, Eliana Panty, directora ejecutiva, pone el foco en la innovación: tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización y la nutrición de precisión están reduciendo el impacto ambiental de la producción acuícola y mejorando la eficiencia del proceso.
Mientras países asiáticos enfrentan restricciones de crecimiento y nuevas tensiones climáticas, Brasil se presenta como una alternativa segura, escalable y sustentable para garantizar el suministro mundial de pescado. La próxima edición de IFC Brasil será, según sus organizadores, una plataforma para acelerar ese futuro.



















