Los temporales recientes nos recuerdan la necesidad de contar con estrategias y prácticas productivas que permitan reducir posibles daños en el contexto de cambio climático. De hecho, la salmonicultura es un sector vulnerable al cambio climático por el daño que puedan generar las marejadas como también por los eventos FAN. Al mismo tiempo, para poder adaptarse al cambio climático, se requiere construir capacidad adaptativa territorial, integrando el enfoque ecosistémico a la gestión y fortaleciendo el aporte del sector a la gestión territorial.
El enfoque ecosistémico busca fortalecer la resiliencia socio-ecológica desde lo territorial, considerando factores sociales, económicos y ambientales. De esta mirada, reconoce que la salmonicultura es una actividad que afecta y es afectada por la calidad de los ecosistemas; también reconoce que el sector afecta la calidad de vida de los habitantes. Por lo mismo, el sector puede aportar a la construcción de las capacidades para anticipar y actuar frente las nuevas dinámicas de cambio climático en la Patagonia chilena. Así, una primera necesidad es la construcción de conocimiento territorial compartido que incorpora diferentes tipos de conocimientos para así comprender las interrelaciones entre factores sociales, económicos y ambientales.
Al mismo tiempo, el desarrollo de capacidades territoriales se sitúa dentro de un entorno institucional que facilita o limita una coordinación efectiva en cada territorio. La centralización de la toma de decisiones en Santiago, los desafíos para armonizar distintos usos de la zona costera y las confrontaciones entre la gobernación y la delegación presidencial son algunos factores que limitan la capacidad adaptativa regional. Por lo mismo, una segunda necesidad es fortalecer el conocimiento mutuo y confianza entre la diversidad de los actores para poder avanzar hacia planes que efectivamente orienten el actuar mancomunado.
A medida que los impactos del cambio climático se vuelven más frecuentes, la necesidad de estrategias efectivas se vuelve más urgente. Con el impulso de la Ley Marco de Cambio Climático, se encuentra en elaboración el “Plan sectorial de adaptación al cambio climático en pesca y acuicultura” y planes regionales y locales de acción de cambio climático. Es el momento y la oportunidad de abrirnos al complejo proceso de colaborar en torno a la resiliencia socio-ecológica de los territorios.



















