Hace unos días, la Dra. Alicia Gallardo, médica veterinaria de FAVET, e investigadora senior del Centro Colaborador CASA de la Universidad de Chile fue elegida presidenta de la Comisión de Normas Sanitarias para los Animales Acuáticos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), lo que representa un hecho histórico en el campo de la seguridad alimentaria, y que pone al país en la primera línea de una mundial y que esta en permanente debate.
Trayectoria en seguridad alimentaria
Junto a los méritos de la académica, el hecho que Chile aparezca en estas instancias, no es casual, toda vez que hace algún tiempo la materia se trabaja en distintos niveles, desde la industria, la academia, los productores, proveedores y los diferentes actores de este círculo industrial, busca la forma de fortaleces el crecimiento y la producción del salmón, con una marca sostenible.
Mowi en la publicación de su último Manual de la industria de la salmonicultura 2024, refuerza la tesis de alta de demanda de salmón, por diferentes factores, donde la característica de saludable, lo transforma en preferencial a la hora de poner alimento en las mesas de las familias. Este punto positivo, trae un desafío, la sostenibilidad en el cuidado del preciado alimento.

Mirada del Banco Mundial
Al hablar de este concepto de seguridad alimentaria hay que remontarse al año 1996 cuando en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 se definió “que la seguridad alimentaria existe cuando todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias para llevar una vida activa y sana”, así lo recuerda el Banco Mundial en una publicación
A partir de ese momento, se comenzó a hablar de cuatro dimensiones primordiales de la seguridad alimentaria que se agrupan de la siguiente forma:
La disponibilidad física de los alimentos: la disponibilidad de alimentos aborda la parte correspondiente a la “oferta” dentro del tema de seguridad alimentaria y se determina por el nivel de producción de alimentos, los niveles de las existencias y el comercio neto.
El acceso económico y físico de los alimentos: una oferta adecuada de alimentos a nivel nacional o internacional en sí no garantiza la seguridad alimentaria a nivel de los hogares. La preocupación acerca de una insuficiencia en el acceso a los alimentos ha conducido al diseño de políticas con mayor enfoque en materia de ingresos, gastos, mercados y precios para alcanzar los objetivos de seguridad alimentaria.
La utilización de los alimentos: la utilización normalmente se entiende como la forma en la que el cuerpo aprovecha los diversos nutrientes presentes en los alimentos. El ingerir energía y nutrientes suficientes es el resultado de buenas prácticas de salud y alimentación, la correcta preparación de los alimentos, la diversidad de la dieta y la buena distribución de los alimentos dentro de los hogares. Si se combinan esos factores con el buen uso biológico de los alimentos consumidos, se obtendrá la condición nutricional de los individuos.
La estabilidad en el tiempo de las tres dimensiones anteriores: incluso en el caso de que la ingesta de alimentos de una persona sea adecuada en la actualidad, se considera que esta no goza de completa seguridad alimentaria si no tiene asegurado el debido acceso a los alimentos de manera periódica, porque la falta de tal acceso representa un riesgo para la condición nutricional. Los fenómenos climáticos adversos, la inestabilidad política o los factores económicos (el desempleo, los aumentos de los precios de los alimentos) pueden incidir en la condición de seguridad alimentaria de las personas. Para que puedan lograrse los objetivos de seguridad alimentaria deben cumplirse simultáneamente las cuatro dimensiones.
Chile y Noruega
Otra señal que Chile está en el debate fue el acuerdo con Noruega firmado en marzo de este año, previo a la Feria Aquasur, donde se estipularon los desafíos globales de cómo contribuir a la seguridad alimentaria mundial y poder lograr una mayor sustentabilidad en el desarrollo de las actividades extractivas y acuícolas, materias en común en los cuales trabajan Chile y Noruega

Bajo estas premisas, ambos países firmaron un Memorándum de Entendimiento para intercambiar información y experiencias sobre políticas pesqueras y acuícolas, destacando la sostenibilidad y la seguridad alimentaria global.
Estas definiciones cobran vigencia a la luz del nombramiento de la Doctora Alicia Gallardo, que gracias a su presencia en el concierto internacional del debate, ayudará a que Chile esté a la vanguardia de la discusión y de la búsqueda de soluciones y logros de la desea sostenibilidad. El éxito de su gestión y del grupo de expertos será en beneficio de la sociedad que hoy camina por la senda de la incertidumbre alimenticia.


















