Durante décadas, la industria del salmón ha combatido la piscirickettsiosis (SRS) bajo un paradigma que asumía que Piscirickettsia salmonis era un patógeno relativamente uniforme. Sin embargo, una de las revisiones científicas más completas publicadas hasta la fecha plantea que esa premisa ya no se sostiene.
El estudio “From Genogroups to Control Strategies: A Comprehensive Review of Piscirickettsia salmonis and Piscirickettsiosis to Optimize Health Management in Salmonid Aquaculture», sintetiza 181 publicaciones científicas revisadas por pares y analiza la evolución del conocimiento generado entre 2014 y 2026 sobre genómica, patogénesis, epidemiología, inmunología y estrategias de control. Las conclusiones podrían marcar un antes y un después para la gestión sanitaria de la salmonicultura chilena e internacional.
Un cambio de paradigma sanitario
Para el Dr. Marco Rozas Serri, fundador y director ejecutivo de Pathovet Labs y autor de la revisión, el principal aporte del trabajo consiste en cuestionar la base conceptual sobre la que históricamente se ha enfrentado la enfermedad.
«Porque desmonta el supuesto sobre el que se ha construido buena parte del control sanitario durante décadas: que Piscirickettsia salmonis es un patógeno homogéneo y con un comportamiento inmunológico predecible. La revisión sintetiza 181 publicaciones (2014–2026) y demuestra que ese supuesto no es correcto, y que precisamente ahí está la raíz de la mayoría de los resultados operacionales inconsistentes en el control”, destaca el experto en nuestro medio InfoSALMON.
Según explica, este nuevo enfoque modifica profundamente la forma en que la industria debería interpretar el comportamiento del patógeno. «El cambio de mirada tiene tres consecuencias directas para la industria. Primero, P. salmonis ya no debe entenderse como una sola especie, sino como un complejo de al menos tres linajes genéticamente aislados (LF-89, EM-90 y NC), con fenotipos de enfermedad distintos: LF-89 produce infección granulomatosa crónica y EM-90 una septicemia hemorrágica aguda y más rápida”, afirma.
El investigador agrega que los resultados también permiten comprender por qué las actuales herramientas sanitarias presentan limitaciones. «Segundo, la protección parcial de las vacunas y de los tratamientos deja de ser un misterio y pasa a tener una explicación mecanística concreta (evasión de la inmunidad celular, persistencia intracelular, biofilms)”, señala.
Asimismo, advierte un fenómeno que podría tener importantes implicancias para las estrategias de vacunación. «Tercero, y quizás lo más incómodo para el sector, la revisión documenta reemplazo de genogrupos impulsado por la vacunación: un desplazamiento poblacional EM-90 a LF-89 que coincidió con el uso exclusivo de vacunas EM-90, lo que sustenta que el patógeno responde a las presiones selectivas de formas que los paradigmas actuales de control no anticipan”, resalta.
Para Rozas-Serri, el desafío actual ya no radica únicamente en generar más conocimiento. «El mensaje de fondo es que el problema ya no es siempre la falta de conocimiento, sino una brecha traslacional. Existe la ciencia, aunque a veces tiende a ser más inferencia que evidencia, pero no se ha convertido aún en intervenciones de precisión, ni desde el ámbito regulatorio ni desde el productivo-operacional diario”, reflexiona.

Cinco avances que redefinen el control sanitario
La revisión integra avances de cinco frentes que, en conjunto, obligan a rediseñar la estrategia para el control sanitario.
Entre ellos, el frente de la genómica poblacional, donde se destaca la evidencia de que “el pangenoma de P. salmonis es abierto, pasó de ~3.463 genes con 80 cepas a un pangenoma de 14.564 genes con un core reducido a apenas 8,6% del total. Esto refleja diversidad de cepas y especialización de nicho activa, no un patógeno estático. Cada genogrupo porta cientos de proteínas específicas (148 en LF-89, 273 en EM-90)”, señala.
También está el frente del aislamiento genético entre linajes. “Mantenido por sistemas de restricción-modificación e inactivación de genes de competencia, limita la transferencia horizontal, lo que frena la diseminación de resistencia plasmídica pero también restringe la protección cruzada de las vacunas entre genogrupos”, explica el investigador.
Otro de los avances corresponde al mecanismo de evasión inmune. «P. salmonis inhibe la fusión fagosoma–lisosoma y suprime la presentación antigénica vía MHC-I, debilitando el cebado de linfocitos T citotóxicos CD8⁺. Esto explica por qué las vacunas actuales generan altos títulos de IgM pero solo un 22–32% de reducción de mortalidad: están estimulando el brazo inmune equivocado”, detalla.
Respecto del tratamiento con antimicrobianos, la revisión plantea que la principal limitación no es necesariamente la resistencia bacteriana. «Los tratamientos fallarían por persistencia intracelular, formación de biofilms, sistemas toxina-antitoxina y desajustes farmacocinético-farmacodinámicos e inicio tardío del tratamiento, más que por genes de resistencia. Sin embargo, ha aumentado la frecuencia de aislados de P. salmonis con susceptibilidad reducida a florfenicol (tipos no silvestres), lo que genera un escenario crítico que se debe atender a la brevedad”, sostiene.
El estudio también destaca el desarrollo de herramientas diagnósticas capaces de identificar directamente los genogrupos mediante PCR multiplex basada en SNPs, lo que permitiría una vigilancia mucho más precisa en condiciones de campo. “SNPs en genes housekeeping (gyrA, dnaK, ftsZ, rpoB) permiten multiplex PCR para tipificación rápida directa desde tejido, superando las limitaciones del 16S rRNA”, especifica.
En síntesis, el experto destaca la redefinición estratégica que se desprende de estos hallazgos: “Vacunas bivalentes genogrupo-específicas orientadas a la inmunidad celular (Th1/CD8⁺), vigilancia molecular que identifique el genogrupo (no solo la especie), dosificación PK/PD ajustada a la temperatura del agua, vigilancia farmacológica permanente y rutinaria para antibióticos, y bioseguridad climáticamente adaptativa”, enfatiza.

Mucho conocimiento, poca aplicación
Para el investigador, una de las principales fortalezas del trabajo es que no solo reúne evidencia científica, sino que también identifica las brechas existentes entre investigación y aplicación productiva.
«Se posiciona como referencia por su alcance y su función articuladora. Actualiza la revisión fundacional de Rozas & Enríquez (2014) y sintetiza 181 publicaciones (226 referencias en total) tras una aceleración de 4,02 veces en la tasa de publicación posterior a 2014. Cubre de forma integrada genómica, patogénesis, epidemiología, inmunidad del hospedador y estrategias de control, y equilibra deliberadamente la literatura chilena con la de Noruega, Escocia, Irlanda, Canadá, Tasmania y Nueva Zelanda, reflejando la reemergencia global de la enfermedad”, resalta.
Sin embargo, también advierte que todavía existen importantes áreas donde predominan las hipótesis sobre la evidencia experimental. “Un rasgo distintivo es su marco evidencia-versus-inferencia. Advierte, por ejemplo, que la mayoría de los factores de virulencia propuestos descansan en evidencia correlacional y no cumplen los postulados moleculares de Koch”, analiza.
La revisión identifica además tres grandes paradojas que hoy enfrenta la salmonicultura: La resistencia a florfenicol avanza más lentamente que la intensidad de su uso, aunque la trayectoria evolutiva ya comenzó.
Las vacunas generan respuesta inmunológica, pero esa respuesta no se traduce en protección efectiva en terreno.
Y pese a existir más de 80 genomas secuenciados y una clara divergencia entre genogrupos, el diagnóstico rutinario continúa realizándose únicamente a nivel de especie.
Del laboratorio a la producción
Más que solicitar nuevas investigaciones descriptivas, la revisión propone acelerar la transferencia del conocimiento hacia la operación productiva.
Como sostiene el Dr. Rozas Serri: «La tesis explícita es que el avance ya no depende de más investigación descriptiva, sino de traslación operacional del conocimiento existente hacia intervenciones de precisión (medicina traslacional).»
El documento establece ocho prioridades estratégicas distribuidas entre investigadores, industria y organismos reguladores:
- Investigadores (conocimiento mecanístico, prioridades 1–3): vacunas bivalentes o de amplio espectro para SRS dirigidas a potenciar la inmunidad mediada por células (meta: 40–60% de reducción de mortalidad frente al 22–32% actual); investigación climáticamente adaptativa sobre expresión de virulencia dependiente de temperatura; y validación funcional del pangenoma (revisión formal de especies, base de datos genómica global abierta, caracterización del ~40% del core anotado como “proteínas hipotéticas”). Más evidencia y menos inferencia respecto de los factores de virulencia de salmonis. Ampliar la visión hacia la ecología de P. salmonis, y el impacto de las coinfecciones.
- Industria (operacionalizar, prioridades 4–6): vigilancia con resolución de genogrupo en el diagnóstico de rutina; alertas tempranas en campo, dosificación antibiótica guiada por PK/PD y ajustada por temperatura del agua; y bioseguridad integrada con detección temprana mediante eDNA y peces centinela; densidades de cultivo, manejos operativos.
- Reguladores (marco de política, prioridades 7–8): reporte epidemiológico obligatorio por genogrupo con bases de datos abiertas, y política de vacunación basada en evidencia (transición de bivalente voluntaria a obligatoria en zonas endémicas, alineada con ≥80% de los genogrupos circulantes), que permita siempre intervenir en los ajustes necesarios según el comportamiento en campo. Incorporar la ecología de salmonis y una nueva mirada sobre los programas de bioseguridad porque los programas actuales aún no incorporan la adaptación al clima.
Finalmente, el investigador concluye que la implementación debería ser progresiva, pero comenzar de inmediato. «La implementación es escalonada: las prioridades de corto plazo (1–2 años) deben iniciarse de inmediato y las de largo plazo (5–6 años) pueden correr en paralelo, con éxito condicionado a una acción coordinada entre investigación, industria y regulación”, cierra el experto.
Obtiene el artículo aquí: From Genogroups to Control Strategies: A Comprehensive Review of Piscirickettsia salmonis and Piscirickettsiosis to Optimize Health Management in Salmonid Aquaculture


















