La ciudad de Busan, en Corea del Sur, ha dado inicio de las obras del primer Centro de Big Data para Acuicultura Inteligente del país. Un proyecto estratégico que busca transformar la industria pesquera tradicional mediante la implementación masiva de Inteligencia Artificial (IA) y análisis de datos en la nube.
La iniciativa, que se ubicará en el Campus Yongdang de la Universidad Nacional de Pukyong, cuenta con una inversión confirmada de 10.000 millones de wones (aproximadamente US$ 7,5 millones), financiada en un 70% por el gobierno central y un 30% por la municipalidad de Busan. Con esto se prevé que la infraestructura esté operativa para junio de 2027.
Más allá de los tableros de control: IA que «razona»
Para este proyecto, el consorcio a cargo está liderado por la firma de servicios TI ITCEN Entech, encargada de la infraestructura, y cuenta con la participación clave de Saltlux, empresa especializada en IA, que aportará el componente más disruptivo del proyecto: la Generación Aumentada por Recuperación (RAG).
A diferencia de los sistemas de monitoreo tradicionales que solo muestran gráficos de temperatura o biomasa, la plataforma de Busan utilizará agentes de IA generativa. Esto permitirá que acuicultores, investigadores y funcionarios realicen consultas en lenguaje natural por ejemplo, recibiendo un análisis predictivos basados en datos históricos y en tiempo real.
El centro funcionará como una «torre de control» que estandarizará e integrará los datos provenientes de los seis clústeres de acuicultura inteligente que el Ministerio de Océanos y Pesca promueve a nivel nacional.
Hacia la «Financiarización» de la Acuicultura
Uno de los aspectos más novedosos revelados por el consorcio es la intención de llevar la acuicultura hacia la Web3. Según ITCEN Entech, el centro sentará las bases para convertir los datos de producción en Activos del Mundo Real (RWA).
Esto implica la creación de un mercado de datos donde la información certificada sobre la calidad y el crecimiento de los peces podría utilizarse para valorizar inventarios biológicos, facilitando el acceso a créditos y seguros para los productores, e incluso permitiendo transacciones digitales basadas en la biomasa real de las granjas.
Este proyecto no solo busca optimizar la producción, sino también asegurar la soberanía tecnológica de Corea del Sur en un sector que a menudo depende de soluciones importadas de Europa. El centro también incluirá programas de incubación para startups y formación de talento joven, consolidando un ecosistema que une a la academia, el gobierno y la empresa privada para enfrentar los desafíos de sostenibilidad y eficiencia alimentaria global.


















