El 2026 partió con cifras históricas para el comercio exterior chileno, pero dentro del positivo escenario general hay un claro protagonista: el salmón. En un contexto de fuerte expansión de los envíos no tradicionales, la principal proteína acuícola del país no solo lidera el crecimiento, sino que reafirma su posición como uno de los pilares estratégicos de la economía exportadora.
Durante el primer trimestre del año, las exportaciones de salmón alcanzaron los US$1.907 millones, lo que representa un alza de 9,35% respecto a igual período de 2025 que fue de US$1.744 millones. Se trata de un desempeño sólido que confirma la tendencia de crecimiento sostenido del sector y su creciente incidencia en la canasta exportadora nacional.
Este impulso se da en paralelo a un arranque histórico del comercio exterior chileno. Entre enero y marzo, el país totalizó envíos por US$30.054 millones, un 13,8% más que el año anterior, marcando el mejor inicio de año registrado. Dentro de este escenario, las exportaciones no tradicionales —donde el salmón juega un rol protagónico— superaron los US$13.851 millones, con un crecimiento de 12,1%.
El salmón lidera el crecimiento no tradicional
El dinamismo del salmón no es aislado. Forma parte de un buen momento para el sector alimentos, que acumuló exportaciones por US$3.750 millones, creciendo un 9,0% interanual, impulsado principalmente por productos del mar y alimentos con valor agregado.
Sin embargo, es el salmón el que destaca como uno de los principales responsables del aumento en valor exportado. Su desempeño refleja una combinación de factores: demanda internacional robusta, consolidación en mercados clave y una industria que ha avanzado en eficiencia, estándares sanitarios y sofisticación productiva.
Radiografía de los mercados: liderazgo de EE.UU. y señales mixtas en Asia
El análisis por destinos revela una estructura exportadora diversa, con claros liderazgos y dinámicas diferenciadas.
Estados Unidos se mantiene como el principal mercado para el salmón chileno, con envíos acumulados de enero a marzo de 2026 por 70.735 toneladas y retornos de US$706,1 millones. A pesar de una leve caída en marzo, el mercado muestra estabilidad y profundidad, consolidando su posición dominante.
Japón, el segundo destino en valor, registró exportaciones por 55.467 toneladas y US$392,3 millones. No obstante, presenta una tendencia descendente mes a mes, lo que sugiere un ajuste en la demanda que podría marcar el ritmo del año.
En América Latina, Brasil se posiciona como el tercer mercado, con 45.447 toneladas y US$261,7 millones, mostrando estabilidad y una recuperación hacia marzo que reafirma su relevancia regional.
Más atrás, pero con dinámicas interesantes, aparecen otros destinos. China alcanzó envíos de 16.161 toneladas logrando un monto de US$94,4 millones, con cierta volatilidad hacia el cierre del trimestre. Rusia, en tanto, sorprendió con un fuerte repunte en marzo, cerrando con envíos acumulados a marzo de 2026 de 8.779 toneladas por un retorno de US$56,8 millones, mientras que México continúa consolidándose como mercado emergente y con un crecimiento sostenido, gracias a envíos de 6.407 toneladas por un monto de US$63,3 millones.
Diversificación y resiliencia exportadora
Más allá de las cifras, el avance del salmón refuerza una tendencia estructural: la diversificación de la matriz exportadora chilena. Si bien la minería sigue liderando con el 58,7% de los envíos, el crecimiento de sectores como la acuicultura evidencia un tránsito hacia una canasta más equilibrada.
Este fenómeno cobra especial relevancia en un escenario global donde la demanda por alimentos saludables y proteínas de alta calidad continúa en expansión. En ese contexto, Chile —como segundo productor mundial de salmón— capitaliza su posicionamiento con una oferta competitiva y una presencia consolidada en mercados estratégicos.
Impacto económico y proyección
El auge del salmón también se traduce en efectos concretos sobre la economía real. El sector pesquero y acuícola agrupa a 235 empresas exportadoras, generando empleo, dinamizando economías regionales y fortaleciendo encadenamientos productivos que van desde la logística hasta la innovación tecnológica.
Con un primer trimestre que combina récords, crecimiento y consolidación de mercados, el salmón se instala como uno de los grandes ganadores de 2026. Más que un buen momento coyuntural, su desempeño confirma una tendencia de largo plazo: la industria salmonera chilena se proyecta como un actor clave para sostener el crecimiento exportador y posicionar al país como referente global en alimentos.



















