Mientras el mundo se ajusta a proyecciones de crecimiento más bajas y enfrenta la sombra del proteccionismo, Chile emerge con señales de una recuperación moderada, aunque no exenta de desafíos. Un reciente análisis de las perspectivas económicas globales para 2025 revela un panorama complejo, donde la resiliencia y la estrategia proactiva serán clave.
Las principales potencias económicas muestran un enfriamiento. Estados Unidos con un modesto 1,8% de crecimiento, la Unión Europea con un desigual 1,2% y Japón con un limitado 0,6%, reflejan los impactos de mayores aranceles y la persistente incertidumbre. En contraste, India (6,2%) y China (4,0%) lideran el crecimiento, pese a sus propios retos internos y externos.
El comercio Internacional bajo presión global
El comercio de bienes y servicios siente el golpe. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un 1,7% de crecimiento global en el volumen de bienes y servicios para 2025, mientras que la Organización Mundial del Comercio (OMC) advierte incluso una posible contracción del 0,2% en el comercio de bienes. Las tensiones entre EE.UU. y China continúan reconfigurando las cadenas de suministro, lo que podría, paradójicamente, generar nuevas oportunidades para terceros países.
En el mercado de materias primas, se anticipa una caída del 15,5% en el precio del petróleo, lo que junto a una esperada moderación inflacionaria global (4,3% en 2025), abre la puerta a una flexibilización monetaria gradual. Sin embargo, nuevos «shocks» arancelarios podrían revertir esta tendencia.
Chile: Resiliencia y desafíos en el horizonte
En este volátil escenario, la economía chilena se proyecta con un crecimiento del 2,0% para 2025. La mejora en inversión, empleo y exportaciones ha impulsado la actividad, como lo demuestra el IMACEC de marzo de 2025 con un robusto 3,8% de expansión anual. A pesar de que la inflación (4,9% anual a marzo) sigue por encima de la meta del Banco Central, la Tasa de Política Monetaria se mantiene en 5,00%, indicando una postura cautelosa.
El comercio exterior de Chile ha sido un pilar de fortaleza. El primer trimestre de 2025 cerró con un notable crecimiento del 5,9% en exportaciones, liderado por el vital sector minero. Las relaciones con China (+8,3%) y Estados Unidos (+19,1%) se han fortalecido, aunque se observaron contracciones con socios como Corea del Sur, Japón e India, principalmente por menores envíos de minerales. A nivel regional, el comercio con Argentina creció un impresionante 28,7% y con Perú un 12,7%, mientras que con Colombia disminuyó.
No obstante, el fortalecimiento del dólar ha ejercido presión sobre el peso chileno, que se depreció un 12,4% en 2024. Esta vulnerabilidad cambiaria suma desafíos al control de precios y a la política monetaria.
Mirando hacia adelante: Diversificación y proactividad
En resumen, la economía chilena se recupera en un entorno global de incertidumbre. La resiliencia de su comercio exterior y una prudente política fiscal y monetaria han sido fundamentales para mitigar el impacto externo. Sin embargo, los riesgos de un proteccionismo creciente, una desaceleración global más profunda y la volatilidad cambiaria demandan que Chile adopte una estrategia de inserción internacional más diversificada, resiliente y proactiva para asegurar su prosperidad futura.



















