El Niño intensifica su avance hacia la Patagonia: Detectan anomalías térmicas de hasta +2 °C en zonas clave de la salmonicultura
El calentamiento del Pacífico comienza a reflejarse con mayor intensidad en los fiordos y canales de la Patagonia norte. El último boletín climático de Innovex advierte sobre un rápido desplazamiento de las anomalías cálidas hacia el sur, un déficit persistente de precipitaciones y un incremento de la salinidad superficial, variables ambientales que mantienen en alerta el monitoreo de las condiciones oceanográficas para la industria salmonicultora.
El fenómeno de El Niño continúa intensificándose. Sus señales son cada vez más evidentes en las aguas que rodean las principales zonas de producción salmonicultora del sur de Chile. Así lo advierte el Boletín Climático N.º 8 de Innovex, emitido recientemente. Identifica un avance significativo de las anomalías positivas de temperatura superficial del mar (TSM) hacia la Patagonia norte. A esto se suman condiciones de menor precipitación y cambios en la salinidad de los sistemas de fiordos y canales.
Uno de los antecedentes más relevantes del informe es el comportamiento registrado en el Pacífico ecuatorial. El 18 de octubre se alcanzó una temperatura superficial máxima de 30,17 °C en la región Niño 3.4. La anomalía positiva fue de 3,57 °C respecto de la climatología de referencia 1982-2010.
De acuerdo con Innovex, el calentamiento observado supera el registrado durante algunos de los eventos más intensos de las últimas décadas. Un ejemplo es el ocurrido entre 2015 y 2016.
Sin embargo, la principal señal de interés para la salmonicultura chilena se encuentra en el desplazamiento meridional de las aguas cálidas. En aproximadamente tres semanas, las anomalías positivas avanzaron entre 5 y 10 grados de latitud hacia el sur. Se extendieron con fuerza hasta la región de Magallanes y alcanzaron Cabo de Hornos.
Este comportamiento evidencia que el fenómeno ya no se limita al Pacífico tropical. Muestra señales en el sector oceánico adyacente a las áreas australes de Chile.
Anomalías de hasta +2 °C en fiordos y canales de la Patagonia norte
El análisis de alta resolución presentado por Innovex identifica un escenario particularmente relevante para las regiones de Los Lagos y Aysén. Se trata de la intensificación de las anomalías térmicas en las aguas oceánicas adyacentes a la Patagonia norte.
Según el boletín, las anomalías positivas alcanzan aproximadamente +2 °C en sectores oceánicos cercanos a los fiordos. Además, el análisis espacial permite distinguir el fortalecimiento de las aguas cálidas también en los sistemas interiores.
Entre las zonas que destacan por presentar los mayores valores positivos se encuentran el Seno Reloncaví y el Canal Moraleda.
El documento señala que las aguas oceánicas adyacentes a los fiordos mantienen temperaturas superiores a las registradas en el interior de estos sistemas. Las anomalías son de entre +1 °C y +2 °C y se asocian a la llegada de aguas cálidas vinculadas a El Niño.
Para la industria salmonicultora, este seguimiento resulta especialmente relevante debido a la importancia de las condiciones oceanográficas en los centros de cultivo. La evolución de la temperatura, la salinidad y las precipitaciones es información fundamental para caracterizar el entorno ambiental de la actividad productiva.
En ese contexto, el avance de las anomalías térmicas plantea la necesidad de mantener una vigilancia permanente de las condiciones en fiordos y canales australes.
Déficit de precipitaciones: algunas zonas registran brechas superiores al 60%
A las señales de calentamiento se suma otro antecedente destacado del boletín: el déficit de precipitaciones que se mantiene durante el período invierno-primavera de 2026.
La red de boyas oceanográficas ACS-Innovex aporta los registros. A partir de ellos, el informe identifica déficits acumulados entre mayo y octubre. Son particularmente importantes en distintos sectores de la Patagonia.
Las estaciones ACS-10 y ACS-11, ubicadas en la región este de Chiloé, presentan déficits de precipitaciones de -62% y -40%, respectivamente.
La situación más significativa se registra en el Canal Bertrand, correspondiente a la estación ACS-50, donde el déficit alcanza -76%.
En otras estaciones la brecha respecto de los valores históricos se ha reducido. Incluso se observan registros positivos, como el ACS-32, en el fiordo Puyuhuapi. Sin embargo, los modelos atmosféricos mantienen la señal de un octubre seco para toda la Patagonia.
Este escenario adquiere importancia al considerar la relación entre las precipitaciones y las condiciones físico-químicas de los sistemas estuarinos. En ellos, los aportes de agua dulce contribuyen a regular la salinidad superficial.
Boyas ACS confirman aumento de la salinidad superficial
Otro de los resultados relevantes del monitoreo de Innovex corresponde al comportamiento de la salinidad en los fiordos y canales de la Patagonia norte.
El análisis comparativo entre 2025 y 2026 muestra una tendencia hacia valores superiores de salinidad superficial durante el período evaluado. Esto es consistente con el déficit de precipitaciones observado en distintas estaciones.
La mayor diferencia se registró en la boya ACS-1, ubicada en el fiordo Reloncaví. Allí la salinidad superficial presentó un incremento de +2,75 psu respecto del mismo período de 2025.
En las demás estaciones de monitoreo ACS, las diferencias oscilaron entre +0,15 psu en ACS-11 y +0,88 psu en ACS-43.
Estos registros aportan evidencia de cambios en las condiciones superficiales de los sistemas de fiordos. El contexto está marcado por temperaturas superiores a los promedios y una menor disponibilidad de precipitaciones.
Para la salmonicultura, observar simultáneamente estas variables permite comprender de manera más completa la evolución ambiental de los territorios donde opera la industria. La temperatura y la salinidad son parámetros relevantes para caracterizar las condiciones de cultivo y evaluar eventuales variaciones en el comportamiento de los sistemas marinos.
El SAM también forma parte del escenario climático
El boletín incorpora, además, el seguimiento del Modo Anular del Sur (SAM), otro indicador atmosférico considerado en el análisis de las condiciones climáticas australes.
Al 19 de octubre de 2026, el índice SAM alcanzó un valor de +0,38, mostrando una disminución respecto del +0,99 informado el 10 de octubre.
Este comportamiento se suma al fortalecimiento de El Niño. Permite observar la evolución conjunta de dos patrones climáticos que forman parte del contexto ambiental del Pacífico suroriental y la Patagonia.
Al 19 de octubre, Innovex reporta un índice SAM de +0,38 y una anomalía de +3,34 °C en la zona Niño 3.4.
Monitoreo oceanográfico ante El Niño: una herramienta clave para anticipar escenarios
Los antecedentes del boletín muestran un escenario con cuatro rasgos. Primero, el fortalecimiento de El Niño. Segundo, el desplazamiento de las anomalías térmicas hacia el extremo sur de Chile. Tercero, un déficit persistente de precipitaciones. Cuarto, una tendencia al incremento de la salinidad superficial en distintos fiordos de la Patagonia norte.
Estos resultados no permiten establecer por sí solos impactos productivos o sanitarios específicos sobre los centros de cultivo. Sin embargo, sí entregan información relevante para comprender las transformaciones de las condiciones oceanográficas en las principales zonas salmonicultoras del país.
En una industria expuesta directamente a la variabilidad ambiental, es fundamental disponer de información actualizada y de alta resolución sobre temperatura superficial, precipitaciones y salinidad. Esa información fortalece la vigilancia de los sistemas marinos y mejora la capacidad de anticipación frente a escenarios climáticos cambiantes.
El seguimiento de las próximas semanas será especialmente relevante para determinar cómo evolucionan estas anomalías. También permitirá conocer su comportamiento en los fiordos y canales de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes.
Para más contexto, revisa cómo El Niño se fortalece y avanza por la costa chilena. También puedes leer sobre cómo las regiones salmoneras han respondido a los fenómenos de El Niño.
Descarga el Boletín climático N°8 de Innovex aquí
El fenómeno de El Niño continúa intensificándose. Sus señales son cada vez más evidentes en las aguas que rodean las principales zonas de producción salmonicultora del sur de Chile. Así lo advierte el Boletín Climático N.º 8 de Innovex, emitido recientemente. Identifica un avance significativo de las anomalías positivas de temperatura superficial del mar (TSM) hacia la Patagonia norte. A esto se suman condiciones de menor precipitación y cambios en la salinidad de los sistemas de fiordos y canales.
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Uno de los antecedentes más relevantes del informe es el comportamiento registrado en el Pacífico ecuatorial. El 18 de octubre se alcanzó una temperatura superficial máxima de 30,17 °C en la región Niño 3.4. La anomalía positiva fue de 3,57 °C respecto de la climatología de referencia 1982-2010.
De acuerdo con Innovex, el calentamiento observado supera el registrado durante algunos de los eventos más intensos de las últimas décadas. Un ejemplo es el ocurrido entre 2015 y 2016.
Sin embargo, la principal señal de interés para la salmonicultura chilena se encuentra en el desplazamiento meridional de las aguas cálidas. En aproximadamente tres semanas, las anomalías positivas avanzaron entre 5 y 10 grados de latitud hacia el sur. Se extendieron con fuerza hasta la región de Magallanes y alcanzaron Cabo de Hornos.
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Este comportamiento evidencia que el fenómeno ya no se limita al Pacífico tropical. Muestra señales en el sector oceánico adyacente a las áreas australes de Chile.
Anomalías de hasta +2 °C en fiordos y canales de la Patagonia norte
El análisis de alta resolución presentado por Innovex identifica un escenario particularmente relevante para las regiones de Los Lagos y Aysén. Se trata de la intensificación de las anomalías térmicas en las aguas oceánicas adyacentes a la Patagonia norte.
Según el boletín, las anomalías positivas alcanzan aproximadamente +2 °C en sectores oceánicos cercanos a los fiordos. Además, el análisis espacial permite distinguir el fortalecimiento de las aguas cálidas también en los sistemas interiores.
Entre las zonas que destacan por presentar los mayores valores positivos se encuentran el Seno Reloncaví y el Canal Moraleda.
El documento señala que las aguas oceánicas adyacentes a los fiordos mantienen temperaturas superiores a las registradas en el interior de estos sistemas. Las anomalías son de entre +1 °C y +2 °C y se asocian a la llegada de aguas cálidas vinculadas a El Niño.
Para la industria salmonicultora, este seguimiento resulta especialmente relevante debido a la importancia de las condiciones oceanográficas en los centros de cultivo. La evolución de la temperatura, la salinidad y las precipitaciones es información fundamental para caracterizar el entorno ambiental de la actividad productiva.
En ese contexto, el avance de las anomalías térmicas plantea la necesidad de mantener una vigilancia permanente de las condiciones en fiordos y canales australes.
Déficit de precipitaciones: algunas zonas registran brechas superiores al 60%
A las señales de calentamiento se suma otro antecedente destacado del boletín: el déficit de precipitaciones que se mantiene durante el período invierno-primavera de 2026.
La red de boyas oceanográficas ACS-Innovex aporta los registros. A partir de ellos, el informe identifica déficits acumulados entre mayo y octubre. Son particularmente importantes en distintos sectores de la Patagonia.
Las estaciones ACS-10 y ACS-11, ubicadas en la región este de Chiloé, presentan déficits de precipitaciones de -62% y -40%, respectivamente.
La situación más significativa se registra en el Canal Bertrand, correspondiente a la estación ACS-50, donde el déficit alcanza -76%.
En otras estaciones la brecha respecto de los valores históricos se ha reducido. Incluso se observan registros positivos, como el ACS-32, en el fiordo Puyuhuapi. Sin embargo, los modelos atmosféricos mantienen la señal de un octubre seco para toda la Patagonia.
Este escenario adquiere importancia al considerar la relación entre las precipitaciones y las condiciones físico-químicas de los sistemas estuarinos. En ellos, los aportes de agua dulce contribuyen a regular la salinidad superficial.
Boyas ACS confirman aumento de la salinidad superficial
Otro de los resultados relevantes del monitoreo de Innovex corresponde al comportamiento de la salinidad en los fiordos y canales de la Patagonia norte.
El análisis comparativo entre 2025 y 2026 muestra una tendencia hacia valores superiores de salinidad superficial durante el período evaluado. Esto es consistente con el déficit de precipitaciones observado en distintas estaciones.
La mayor diferencia se registró en la boya ACS-1, ubicada en el fiordo Reloncaví. Allí la salinidad superficial presentó un incremento de +2,75 psu respecto del mismo período de 2025.
En las demás estaciones de monitoreo ACS, las diferencias oscilaron entre +0,15 psu en ACS-11 y +0,88 psu en ACS-43.
Estos registros aportan evidencia de cambios en las condiciones superficiales de los sistemas de fiordos. El contexto está marcado por temperaturas superiores a los promedios y una menor disponibilidad de precipitaciones.
Para la salmonicultura, observar simultáneamente estas variables permite comprender de manera más completa la evolución ambiental de los territorios donde opera la industria. La temperatura y la salinidad son parámetros relevantes para caracterizar las condiciones de cultivo y evaluar eventuales variaciones en el comportamiento de los sistemas marinos.
El SAM también forma parte del escenario climático
El boletín incorpora, además, el seguimiento del Modo Anular del Sur (SAM), otro indicador atmosférico considerado en el análisis de las condiciones climáticas australes.
Al 19 de octubre de 2026, el índice SAM alcanzó un valor de +0,38, mostrando una disminución respecto del +0,99 informado el 10 de octubre.
Este comportamiento se suma al fortalecimiento de El Niño. Permite observar la evolución conjunta de dos patrones climáticos que forman parte del contexto ambiental del Pacífico suroriental y la Patagonia.
Al 19 de octubre, Innovex reporta un índice SAM de +0,38 y una anomalía de +3,34 °C en la zona Niño 3.4.
Monitoreo oceanográfico ante El Niño: una herramienta clave para anticipar escenarios
Los antecedentes del boletín muestran un escenario con cuatro rasgos. Primero, el fortalecimiento de El Niño. Segundo, el desplazamiento de las anomalías térmicas hacia el extremo sur de Chile. Tercero, un déficit persistente de precipitaciones. Cuarto, una tendencia al incremento de la salinidad superficial en distintos fiordos de la Patagonia norte.
Estos resultados no permiten establecer por sí solos impactos productivos o sanitarios específicos sobre los centros de cultivo. Sin embargo, sí entregan información relevante para comprender las transformaciones de las condiciones oceanográficas en las principales zonas salmonicultoras del país.
En una industria expuesta directamente a la variabilidad ambiental, es fundamental disponer de información actualizada y de alta resolución sobre temperatura superficial, precipitaciones y salinidad. Esa información fortalece la vigilancia de los sistemas marinos y mejora la capacidad de anticipación frente a escenarios climáticos cambiantes.
El seguimiento de las próximas semanas será especialmente relevante para determinar cómo evolucionan estas anomalías. También permitirá conocer su comportamiento en los fiordos y canales de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes.