Investigadores de la Asociación de Biología Marina (MBA) y la Universidad de Exeter han unido fuerzas en un estudio pionero para evaluar el impacto de los centros de cultivos acuícolas en la abundancia y diversidad de peces en el Reino Unido.


Los resultados preliminares sugieren que las instalaciones de mejillones y algas marinas podrían desempeñar un papel crucial en la creación de nuevas zonas de alimentación para peces tanto comercialmente importantes como ecológicamente significativos.
Foco del estudio
Los estudios se centraron en dos instalaciones integradas de mejillones azules y algas marinas en Cornualles. Para ello se utilizaron unidades de video submarino remoto (BRUV) y estudios de pesca, donde se registró la presencia y los patrones de alimentación de varias especies de peces en y alrededor de los sitios.
Se identificaron al menos 11 especies de peces en las áreas muestreadas, con una mayor abundancia y diversidad dentro de los centros en comparación con áreas fuera de ellas. Especies como la caballa, el abadejo y las anguilas de arena fueron encontradas haciendo uso activo de las zonas cultivadas.



Perspectivas Futuras
Sophie Corrigan, autora principal del estudio, destacó la importancia de estos hallazgos en medio de la degradación de hábitats naturales y la necesidad de sistemas alimentarios sostenibles. La investigadora enfatizó la necesidad de una gestión adecuada de estos lugares, para maximizar sus beneficios ambientales y socioeconómicos.
Asimismo, los investigadores hacen un llamado a una mayor conciencia y apoyo por parte de los responsables políticos y organismos gubernamentales hacia la acuicultura sostenible. Se requiere una mayor comprensión de estos sitios y su impacto en los ecosistemas para fortalecer las medidas de protección del hábitat y la gestión ambiental.
El estudio fue posible gracias al apoyo financiero de diversas organizaciones, destacando el compromiso conjunto hacia la investigación ambiental y la sostenibilidad en el sector acuícola.

















