Existen fuentes proteicas de origen vegetal, como la soya, el trigo o los guisantes, los que se han utilizado ampliamente en alimentación de peces, debido a su disponibilidad en el mercado, alta palatabilidad, amplia distribución y calidad nutricional aceptable.
A pesar de estas ventajas, existen varios efectos adversos potenciales de las dietas basadas en ingredientes vegetales, algas u otras fuentes alternativas para las especies de salmónidos. Los efectos adversos, incluyen problemas a nivel intestinal derivados de procesos inflamatorios, caracterizados por alteraciones en la morfología y funcionalidad intestinal, los que pueden llegar a ser perjudiciales para los peces.
Investigadores de INCAR (RP3) recopilaron información relevante relacionada con estudios sobre el uso productos de origen fitogénico y su aplicación en dietas funcionales de peces que permiten reducir algunos de los problemas descritos.
Sobre el estudio
Esta información y compilación se propone en un documento ad hoc de Recomendaciones para políticas públicas o Policy Brief titulado “Aditivos fitogénicos aplicados en dietas funcionales para el mejoramiento de la salud de salmónidos” de los autores: Natacha Santibáñez, Tatiana Pérez, Luis Vargas y Alex Romero.
A través de este documento INCAR pretende informar a la sociedad, industria acuícola y autoridad sobre el estudio y desarrollo de estas nuevas alternativas terapéuticas efectivas y amigables con el medioambiente, para considerar su aplicación dirigida a mejorar la salud y bienestar de peces en cultivo.
De esta manera, se recomiendan cambios e innovación en las políticas públicas, basados en una mejor interacción ciencia-empresa-innovación, para abordar problemas estratégicos del sector bajo el marco del enfoque ecosistémico para la acuicultura.
Beneficios de los aditivos fitogénicos
Los aditivos fitogénicos corresponden a aquellos compuestos, moléculas y metabolitos derivados de extractos vegetales que se aplican en dietas y cuyo objetivo es mejorar la salud y productividad de especies acuáticas de cultivo.
Estos aditivos tienen varios efectos beneficiosos en los animales, incluida la mejora en la digestión, la absorción de nutrientes, una estimulación del sistema inmunológico y la reducción del estrés, según destacaron los expertos en el informe.
Los compuestos funcionales de los aditivos fitogénicos incluyen flavonoides, fenoles, alcaloides, saponinas, esteroides, taninos y terpenoides, entre otros. Algunos ejemplos de aditivos fitogénicos utilizados en la acuicultura incluyen aceites esenciales, extractos de plantas y materiales vegetales fermentados.
En este sentido, “se ha descrito que los extractos de diversas plantas mejoran la capacidad antioxidante, el rendimiento del crecimiento y la salud general de algunas especies de peces. Otros beneficios sobre los peces incluyen principalmente un aumento del crecimiento y resistencia a enfermedades”, señalaron en Policy Brief.
“Sin embargo, existe poca información de este tipo de productos en especies de salmónidos, donde se pueden encontrar algunos artículos principalmente en trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) y, en menor medida, en el salmón del Atlántico (Salmo salar)”, revelaron los investigadores.

Efectos en salmónidos
En cuanto a S. salar, se ha observado que el extracto de una mezcla de salvia (Salvia officinalis) y hierbaluisa (Aloysia citrodora) adicionado al 0,1% en la dieta, mejoraron de forma significativa la WG (Weight Gain Rate) y redujo la FCR (Feed Conversion Ratio) en esta especie.
Por otra parte, para S. salar, “se ha determinado que el extracto de Aloe vera 0,04 % disminuye la enteritis causada por la harina de soya, concomitante con la disminución de la expresión de genes pro-inflamatorios a nivel intestinal”, detallaron los investigadores.
Adicionalmente, una mezcla comercial de aceites esenciales generó el aumento de la resistencia a la infección con Aeromonas salmonicida en O. mykiss y para S. salar, el extracto de Andrographis paniculata disminuyó la mortalidad causada por Piscirickettsia salmonis, asociado a la modulación positiva de la inmunidad innata y específica en peces alimentados con este aditivo.
Del mismo modo, el uso de Quillaja saponaria reduce la mortalidad de salmón del Atlántico infectado con P. salmonis. Por otra parte, se ha descrito que de extracto de cilantro al 2%, malva al 5% y de hala (Pandanus tectorius) al 2%, aumentan la resistencia a Yersinia ruckeri, mientras que en el rango de 1% a 4 % de curcumina, induce el mismo efecto contra A. salmonicida.
Por otro lado, para S. salar, investigadores describen la modulación positiva de la respuesta inmune a nivel transcriptómico en riñón anterior, junto con el aumento de la resistencia a la infección con A. salmonicida, en peces alimentados con una dieta conteniendo un extracto de olivo al 0.15% y una mezcla de salvia y hierbaluisa, adicionados ambos al 0.1 % en la dieta.




















