Aunque por ahora no se registran aumentos de mortalidad en sus operaciones en Ryfylke, la situación evoluciona con rapidez y ya ha dejado señales preocupantes en el fiordo de Bokna, donde se reportó una mortalidad considerable en las últimas 24 horas. Así informó el medio ilaks.
Una amenaza silenciosa que avanza por la costa
El fenómeno, asociado a la proliferación del alga Pseudochattonella, ha avanzado hacia el norte durante la última semana, afectando zonas clave de producción acuícola. Según el Instituto de Investigación Marina (HI), el riesgo de mortalidad inducida por algas ya fue elevado a alto en sectores estratégicos de PO1, PO2 y PO3.
Las microalgas, presentes en concentraciones dañinas, se mantienen en áreas costeras externas, pero podrían ingresar a los fiordos impulsadas por cambios en el viento y las corrientes, lo que incrementa la incertidumbre para la industria.

Empresas en modo preventivo
Desde Grieg Seafood aseguran que, hasta ahora, los peces no muestran signos de afectación. Sin embargo, la compañía ya implementó una batería de medidas para mitigar riesgos, incluyendo ayuno controlado y estrategias para mantener a los salmones en capas más profundas del agua.
En la misma línea, Bremnes Seashore reporta normalidad en sus centros, aunque mantiene vigilancia activa y planes de contingencia listos ante cualquier cambio en el escenario.
Por su parte, Mowi confirmó la adopción de medidas preventivas tras las alertas de las autoridades. La compañía asegura tener la situación bajo control en PO2, sin señales de aumento de mortalidad, aunque monitorea de cerca la evolución del fenómeno.
La cautela no es casual. A comienzos de marzo, Mowi sufrió la pérdida de al menos 105.000 salmones en Flekkefjord debido a un episodio similar, lo que evidencia el potencial destructivo de estas floraciones.
Autoridades exigen máxima preparación
La Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria ha sido enfática: todos los productores en las zonas afectadas deben operar con preparación total. Entre las recomendaciones destacan el sumergir las jaulas de cultivo, utilizar faldones protectores, suspender temporalmente la alimentación, evitar manipulaciones innecesarias y evaluar cosechas anticipadas.
El organismo también advirtió que un brote de gran escala podría colapsar la capacidad de procesamiento, instando a las empresas a coordinarse estrechamente si la situación se agrava.

Un escenario en desarrollo
Mientras la industria se mantiene en alerta máxima, el caso sigue en evolución. Nuevos muestreos se realizan de forma continua y cada cambio en las condiciones oceanográficas podría redefinir el impacto de esta amenaza.
La pregunta que sobrevuela al sector es clara: ¿lograrán las medidas preventivas contener una crisis mayor o está la salmonicultura noruega a las puertas de un nuevo episodio de mortalidad masiva?.


















