El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, aseguró que el Gobierno busca impulsar una nueva etapa para la salmonicultura chilena, enfocada en mayor crecimiento, eficiencia regulatoria y proyección de largo plazo para la industria.
En conversación con InfoSALMON, la autoridad sostuvo que la actividad acuícola forma parte de las prioridades del Ejecutivo en materia productiva y empleo. “La industria acuícola nos interesa, le interesa al Estado. Es una prioridad para nosotros que vuelva a aportar al crecimiento de Chile y a la generación de más producción y mejor empleo”, afirmó.
Urrutia señaló que actualmente se está desplegando una agenda de trabajo que combina iniciativas legislativas, reglamentarias y administrativas, con foco en agilizar procesos y facilitar el desarrollo del sector. “Tenemos una agenda de trabajo a varios niveles: legislativo, reglamentario y administrativo, especialmente en cómo hacemos más eficientes los trámites”, explicó.

Agenda para destrabar inversiones
El subsecretario destacó que uno de los principales objetivos es avanzar en mecanismos que permitan reducir trabas para proyectos acuícolas y mejorar las condiciones de operación de la industria. “Hay un proyecto de ley ambicioso que busca destrabar algunos trámites para permitirle a la industria acuícola, en este caso la salmonicultura, aprovechar oportunidades que antes estaban trabadas”, sostuvo.
Entre las medidas que impulsa el Ejecutivo, Urrutia mencionó la figura de las microrelocalizaciones, iniciativa que busca facilitar ajustes menores en concesiones para mejorar condiciones sanitarias, ambientales y productivas. “Queremos destrabar eso mediante la figura de la microrelocalización. Creemos que, si avanza positivamente en el Congreso, será una excelente oportunidad para generar más producción y también más empleo”, indicó.
Proyección de largo plazo
Durante la entrevista, el subsecretario también planteó cuál es la visión que espera dejar instalada para el futuro de la salmonicultura chilena. “Me gustaría dejar a la industria acuícola en general y a la salmonicultura en particular proyectada para los próximos 20, 30, 40 o 50 años”, expresó.
Asimismo, recalcó la necesidad de avanzar hacia un marco regulatorio claro y estable para el sector. “Que tenga un marco regulatorio claro, donde se sepa lo que puede hacer y lo que no puede hacer”, señaló.
Finalmente, Urrutia enfatizó que uno de los desafíos de la industria será fortalecer su legitimidad territorial y su relación con las comunidades donde opera. “Nos gustaría dejar un marco conceptual en el cual la industria esté legitimada en los territorios donde opera y tenga una relación positiva con las comunidades”, concluyó.


















