En su presentación, Víctor Valerio realizó un recorrido por la historia de los sistemas de recirculación acuícola, situando sus primeros antecedentes entre las décadas de 1950 y 1960, con una posterior formalización conceptual en los años 70 y 80. Según explicó, la innovación técnica tomó fuerza a partir del año 2000, para finalmente entrar en una fase de masificación entre 2010 y 2025, cuando los centros RAS comenzaron a instalarse como una solución productiva viable y recurrente.
En este sentido Valerio, CEO de Aisberg Natural Intelligence, comentó que “las tecnologías RAS, definitivamente, en mi opinión, son las que van a prevalecer en la industria, particularmente en agua dulce.”
Investigación, eficiencia y límites ambientales
Uno de los mensajes centrales de la exposición fue la inevitabilidad del avance de los sistemas RAS frente a las restricciones ambientales y a la escasez de recursos hídricos disponibles para sistemas de flujo abierto. Valerio enfatizó que la investigación ha permitido reducir de forma significativa los umbrales de diseño, optimizando cargas productivas y eficiencia operativa, aunque recalcó que se trata de una tecnología aún en desarrollo. “No está cerrado el progreso. Está en desarrollo todavía, y eso es bueno, porque existe un margen real de mejora”, recalcó el especialista.
El rol de la inteligencia artificial en el control y la predicción
La ponencia profundizó en cómo la inteligencia artificial permite transformar grandes volúmenes de datos provenientes de sensores, cámaras y sistemas IoT en información predictiva y accionable. La IA, explicó Valerio, habilita procesos de automatización, reducción de mortalidad, mejora en la alimentación y mayor estabilidad de los parámetros críticos del sistema. Al respecto remarcó que “el objetivo final es desarrollar procesos predictivos que permitan automatización, optimización de recursos y consistencia en la calidad del producto.”
De la asistencia al operador a la toma de decisiones autónoma
Como ejemplo concreto, Valerio presentó el desarrollo de plataformas de monitoreo integradas que combinan video, sensores ambientales, registros operativos y análisis de comportamiento. Estos sistemas no solo entregan retroalimentación en tiempo real a los operadores, sino que avanzan hacia dashboards autorregulados, capaces de emitir alertas críticas y aprender de la historia productiva. Sobre este punto detalló que “el siguiente paso es un dashboard que ya no dependa de una persona, sino que solo evalúe y actúe cuando el valor es crítico.”
RAS e IA: un camino inevitable para la acuicultura
En el cierre de su exposición, el CEO de Aisberg Natural Intelligence fue enfático en señalar que la adopción de RAS en agua dulce será progresiva pero ineludible, especialmente en países productores como Chile. En ese escenario, la inteligencia artificial aparece como el componente clave para conectar datos, anticipar escenarios y sostener modelos productivos más eficientes, resilientes y sostenibles en el tiempo.


















