Esta definición electoral inmediatamente sienta una incertidumbre sobre cuál será su mirada y propuestas para un sector productivo clave como es la salmonicultura.
Única declaración pública: crítica a condiciones laborales
Su única referencia pública al sector data del 26 de julio de 2024. En la oportunidad, siendo ministra del Trabajo, cuestionó en entrevista con Radio Bio Bio, las prácticas laborales de la industria salmonera. Desde Puerto Montt, apuntó a los avances que se han tenido en materia de seguridad y salud laboral. Pero aseguró que «las salmoneras pasaron mucho tiempo en impunidad para cometer malas prácticas».
Luego argumentó que “hay sectores en los cuales ha sido más difícil que los empleadores cumplan con sus obligaciones. Pero es responsabilidad de ellos proveer que la faena sea segura, porque así lo establece la ley”, manifestaba la secretaria de Estado en conversación con Radio Bío Bío en Puerto Montt.
En esta línea, Jara dijo que en el caso del “buceo y la actividad extractiva del salmón, se han visto muchas prácticas que yo creo que son evasivas de la normativa y que buscan disminuir costos laborales. A punta de no proteger debidamente a los trabajadores, y eso es bastante grave”.
Asimismo, recalcó que “por eso la Dirección del Trabajo ha fiscalizado harto el sector. Con fiscalizaciones que han redundado en más del 80% de los casos en constatación de infracciones y cursado de multas. Lo cual tampoco es habitual en el resto del país (…)”, precisaba la ministra hace un año.
Respecto a la industria del salmón, Jara indicaba que, «en este sector, lo que ha ocurrido, es que mucho tiempo se consideró que estaban con una posible impunidad que les permitía seguir con estas prácticas”, cerraba la actual carta presidencial del oficialismo.
Silencio posterior y presión por definir postura
Desde entonces, Jara no ha vuelto a referirse públicamente al tema, ni durante su campaña ni en los debates presidenciales. Esto ha despertado interrogantes entre organizaciones ambientales, sindicatos y comunidades costeras del sur de Chile.
Se espera que, con su triunfo en la primaria oficialista, la candidata comunista, junto a otros presidenciables, pueda enunciar una postura frente a la industria salmonera. Particularmente en áreas como la regulación ambiental, los derechos laborales y el modelo de desarrollo regional. En zonas donde la acuicultura es base de la economía local.


















