Mowi anunció la implementación de una nueva estrategia de biodiversidad que reafirma su compromiso con un medio ambiente saludable y un cultivo oceánico responsable. Este enfoque tiene como objetivo asegurar que sus operaciones acuícolas se desarrollen dentro de los límites del ecosistema marino, promoviendo prácticas sustentables que garanticen tanto la salud de los salmones como la del entorno que los rodea, así lo publica en su web la empresa Mowi.
Un enfoque responsable hacia el océano
La salmonicultura, como parte de la industria acuícola global, opera bajo regulaciones ambientales estrictas. Antes de establecer una piscicultura, se realizan exhaustivos estudios para garantizar que no haya impactos a largo plazo. Una vez en funcionamiento, se mantiene una supervisión constante para asegurar el cumplimiento de estos estándares.
Evidencia científica de recuperación ambiental
Uno de los pilares de la estrategia de Mowi es el manejo ambiental post-cosecha, dejando en barbecho los corrales para permitir la regeneración natural del lecho marino, en un proceso similar al descanso del suelo acuícola. Este concepto fue puesto a prueba mediante un estudio ambiental de tres años en la antigua piscifactoría de la Isla de Ewe, en la costa noroeste de Escocia.
El estudio, realizado junto a Benthic Solutions, Applied Genomics y Salmon Scotland, utilizó muestreo del fondo marino, mapeo de hábitat y análisis de ADN ambiental (eDNA). Los resultados fueron contundentes: en 2020, el 67% de las muestras indicaban “Buena Ecología”; en 2021, el 80%; en 2022, el 93%; y en 2023, el 100% de las muestras cumplieron ese estándar.
“Este proyecto proporciona pruebas sólidas de que los fondos marinos pueden recuperarse tras el cese de las operaciones de piscicultura”, señaló Connie Fairburn, analista ambiental senior de Mowi Scotland.


















