En medio de uno de los escenarios más desafiantes de la última década para la salmonicultura, la chilena Multi X logró no solo resistir, sino consolidar un desempeño que hoy la posiciona con ventaja frente a un mercado volátil, presionado por la sobreoferta global, la caída de precios y nuevas barreras comerciales.
Su Memoria Integrada 2025 revela una historia marcada por contrastes: un entorno adverso en lo externo, pero una ejecución interna que permitió a la compañía cerrar el año con cifras al alza y una estrategia clara de largo plazo.
Un mercado tensionado que golpea los precios
El año estuvo definido por un aumento del 12% en la producción mundial de salmón del Atlántico, impulsado principalmente por Noruega, lo que llevó los precios en Estados Unidos —principal mercado de destino— a su nivel más bajo en cinco años .
A este escenario se sumó la imposición de un arancel del 10%, que significó para Multi X un impacto extraordinario de US$27 millones.
Pese a ello, la compañía logró expandir sus ingresos en 23,6%, alcanzando los US$870,8 millones, mientras que su EBITDA creció 83,4% y el EBIT se disparó un 286,5% .
Récord productivo y disciplina operacional
La clave detrás de estos resultados estuvo en la operación. Multi X alcanzó una cosecha histórica de más de 118 mil toneladas WFE y mejoró indicadores críticos como el peso promedio de los peces, que superó los 5,2 kilos.
En paralelo, redujo costos hasta un ex-farm de US$4,6 por kilo, reflejo de una estrategia enfocada en eficiencia y control productivo.
Uno de los pilares de este desempeño fue el Proyecto Humboldt, iniciativa interna que ya acumula US$69,4 millones en generación de caja y que durante 2025 aportó US$27,7 millones al resultado.
De commodity a valor agregado
Más allá del volumen, la compañía ha acelerado su transición hacia productos de mayor valor. Sobre ello, el presidente ejecutivo de Multi X, José Ramón Gutiérrez, destacó que “el precio de venta promedio en el año fue un 6% superior al precio promedio de referencia del mercado, el nivel históricamente más alto. Asimismo, el segmento de valor agregado representó un 22% del volumen de ventas totales, creciendo un 38% en volumen respecto del año anterior, cifras que reflejan el avance en su desarrollo estratégico.”
Sostenibilidad como eje estratégico
El desempeño financiero vino acompañado de avances en sostenibilidad, un eje cada vez más determinante para el acceso a mercados y financiamiento.
Durante 2025, la compañía fue incluida en el S&P Global Sustainability Yearbook y se ubicó dentro del 95% superior del índice Dow Jones Best in Class para Chile y MILA .
Además, se posicionó como la primera empresa chilena en el ranking Coller FAIRR Protein Index, que evalúa riesgos ESG en la industria de proteínas.
La firma también lanzó su estrategia “ABC de la sostenibilidad”, centrada en tres pilares: bienestar animal, protección de la biósfera y desarrollo de comunidades.
Las alertas desde Chile
Pero no todo es optimismo. La propia compañía advierte en su memoria que el entorno regulatorio chileno se ha vuelto cada vez más complejo, con superposición de normativas y creciente incertidumbre administrativa .
A ello se suma la presión por el uso del borde costero, que —según plantea— está tensionando el desarrollo futuro de la actividad.
El diagnóstico es claro: Chile mantiene ventajas naturales únicas para la salmonicultura, pero enfrenta el riesgo de perder competitividad si no logra modernizar su marco regulatorio.
2026: expansión y nuevo mercado local
De cara al futuro, Multi X anticipa un escenario más equilibrado en términos de oferta y demanda, aunque con incertidumbre global persistente.
En ese contexto, la compañía proyecta profundizar su eficiencia productiva, expandir su portafolio de valor agregado y fortalecer su presencia internacional.
Uno de los hitos más relevantes será su ingreso al mercado chileno durante 2026, una apuesta por acercar el salmón directamente al consumidor local.
Una industria en redefinición
El caso de Multi X refleja una tendencia mayor en la industria: la necesidad de adaptarse a un entorno donde ya no basta con producir más, sino hacerlo mejor, con menores costos, mayor valor y estándares crecientes de sostenibilidad.
En ese escenario, la compañía parece haber tomado una delantera. La incógnita ahora es si el entorno —particularmente en Chile— será capaz de acompañar esa transformación.
Al respecto, Gutiérrez, expresó que “el escenario que se abre a partir del nuevo ciclo político representa una oportunidad relevante. La salmonicultura ha pasado de ser una actividad poco comprendida a situarse en el centro de la conversación sobre crecimiento y desarrollo del país. Prácticamente todos los candidatos presidenciales, y de manera clara el presidente hoy en ejercicio, han relevado la importancia estratégica de esta actividad para Chile, especialmente para las regiones del sur austral”.



















