El Gobierno dio un paso relevante en la renovación del Consejo del Banco Central. A través de un oficio enviado al Senado, el presidente Gabriel Boric propuso a Kevin Cowan como nuevo integrante del organismo, siguiendo el procedimiento establecido en la Ley Orgánica Constitucional de la entidad.
Según informó el Ministerio de Hacienda, la propuesta se realiza en el marco del cierre del periodo de la consejera Stephany Griffith-Jones, cuyo mandato termina este 24 de diciembre, lo que abre espacio para un nuevo miembro en la mesa directiva del instituto emisor.
Un perfil técnico con historia en el sector público
La carta del Ejecutivo no es desconocida en el mundo económico. Cowan, ingeniero comercial de la Pontificia Universidad Católica y doctor en Economía del MIT, ha recorrido una amplia trayectoria en instituciones clave: ha sido asesor del Ministerio de Hacienda, gerente de Política Financiera del Banco Central, representante en el BID, vicepresidente de la Comisión para el Mercado Financiero, académico universitario y presidente del Comité Financiero que asesora al Ministerio de Hacienda en la gestión de los Fondos Soberanos.
El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, valoró la nominación y destacó su experiencia: «Kevin Cowan es un economista con una trayectoria destacada y un profundo conocimiento del Banco Central y sus diversas tareas. Confiamos en que el Senado evaluará favorablemente su nombre, dado el aporte que puede hacer a la estabilidad macroeconómica del país”.
Por su parte, Cowan expresó su agradecimiento por la decisión presidencial, señalando que se trata de “un honor y una responsabilidad de alta relevancia para el funcionamiento de la economía y el sistema financiero del país”.
Los pasos que vienen
Tras la propuesta, el Senado deberá revisar la nominación. Primero, Cowan expondrá ante la Comisión de Hacienda, donde los parlamentarios analizarán su trayectoria y podrán formular preguntas. Luego, la sala votará su ratificación, requisito indispensable para oficializar el nombramiento por un periodo de diez años.
De ser aprobado, se integrará al Consejo en un momento marcado por debates sobre tasas de interés, estabilidad financiera y proyecciones de crecimiento económico.

















