La acuicultura se enfrenta a un desafío creciente: satisfacer la demanda de alimentos saludables para una población mundial en aumento, mientras se mitigan los impactos negativos en el medio ambiente. En este contexto, los sistemas de Acuicultura Multitrófica Integrada (IMTA) emergen como una solución innovadora. Este enfoque promueve la producción sostenible al integrar diferentes especies acuáticas que se benefician mutuamente, lo que contribuye a la mejora de la eficiencia en el uso de recursos y la gestión de nutrientes.
Un estudio reciente, realizado por un equipo de investigadores de diversas instituciones, evalúa la circularidad en sistemas IMTA en diferentes contextos, como Irlanda, Brasil y Sudáfrica. La investigación destaca dos pilares fundamentales: la gestión de nutrientes y la eficiencia en el uso de recursos. Este enfoque no solo busca aumentar la producción, sino también garantizar que esta se realice de manera sostenible y responsable.

Beneficios de la Acuicultura Multitrófica Integrada
Los sistemas IMTA permiten el cultivo conjunto de especies de diferentes niveles tróficos, como peces, mariscos y algas. Este método se basa en la premisa de que los desechos generados por unas especies pueden ser utilizados como nutrientes por otras. Por ejemplo, los desechos de los peces son una fuente valiosa de nutrientes para las algas, mientras que los mariscos pueden ayudar a filtrar el agua, mejorando la calidad del entorno acuático.
Los resultados del estudio muestran que los sistemas IMTA pueden incrementar la circularidad hasta en un 90% en términos de recirculación de agua y mejorar la bioremediación entre un 80% y un 90%. Este notable aumento en la eficiencia no solo contribuye a la sostenibilidad del medio ambiente, sino que también puede traducirse en beneficios económicos para los productores acuícolas, al reducir la necesidad de insumos externos y optimizar el uso de recursos.
Los ensayos llevados a cabo en tres laboratorios IMTA revelaron que la combinación de especies como el salmón, el camarón blanco, la tilapia, el abalón y las urchinas, junto con especies de bajo trófico, mejoró notablemente la circularidad en comparación con condiciones de monocultivo. Este enfoque no solo es prometedor para mejorar la producción, sino que también representa un paso significativo hacia la transición a una economía circular en la acuicultura.
Desafíos y Oportunidades
A pesar de los beneficios evidentes de los sistemas IMTA, el estudio también destaca la necesidad de establecer definiciones armonizadas y estándares claros para evaluar las propiedades circulares de estos sistemas. La falta de indicadores estandarizados dificulta la cuantificación de la circularidad y puede desincentivar a los productores a adoptar prácticas más sostenibles.
El estudio concluye que la implementación de indicadores de circularidad específicos podría facilitar la gestión y maximización de la capacidad de bioremediación en sistemas IMTA. Además, enfatiza la importancia de abordar la circularidad desde una perspectiva holística, considerando no solo la producción, sino también el impacto ambiental y social de las prácticas acuícolas.
A medida que la acuicultura continúa evolucionando para enfrentar los desafíos globales de seguridad alimentaria y sostenibilidad, los sistemas IMTA representan una estrategia viable y efectiva. Al integrar principios de economía circular en la producción acuícola, se abre la puerta a un futuro más sostenible que no solo beneficia a los productores, sino también a las comunidades y ecosistemas que dependen de estos recursos.
En resumen, la investigación resalta el potencial de la acuicultura circular como un modelo de producción que no solo es viable desde el punto de vista económico, sino también esencial para la conservación del medio ambiente y la sostenibilidad a largo plazo del sector.
Lee el artículo completo «Circularity Assessment in Aquaculture: The Case of Integrated Multi-Trophic Aquaculture (IMTA) Systems«.


















