En una entrevista con el medio regional El Pingüino, el Seremi de Economía, Fomento y Turismo, Francisco Birke, abordó los desafíos del mercado laboral magallánico tras registrarse una desocupación del 6,9% en el trimestre de abril-junio. Ante este escenario, la autoridad regional destacó el rol estratégico de la salmonicultura para la generación de puestos de trabajo directos e indirectos en provincias clave como Última Esperanza.
Proyección productiva y plazos
De acuerdo a lo expresado por Birke, la prioridad de la cartera regional se enfoca en canalizar proyectos que han completado satisfactoriamente su evaluación ambiental pero que continúan paralizados por diversas controversias sectoriales, incluyendo discusiones territoriales y el reciente rechazo del Tribunal Constitucional respecto a las micro-relocalizaciones.
En este marco, el seremi declaró que, «hay solicitudes de concesiones acuícolas que ya tienen la RCA favorable, que son aproximadamente 22. La intención es poder darle fluidez a esas solicitudes que ya están en última etapa, claramente cumpliendo la normativa y todas las exigencias vigentes».
La autoridad regional explicó que la entrada en operación de estos centros permitiría añadir entre 60.000 y 100.000 toneladas de salmónidos por ciclo a la matriz productiva de Magallanes. No obstante, precisó que se trata de un proceso de mediano plazo: «El segundo paso es generar las concesiones, generar los centros de cultivo y cosecha. Estamos hablando de poder tener la producción en dos años, dos años y medio más».
Capacidad de proceso y desarrollo
Durante la entrevista, el Seremi repasó sus recientes visitas a terreno en Puerto Natales, lugar donde inspeccionó la planta de proceso Álvarez y Álvarez (empresa que trabaja con una capacidad de 500 operarios en temporada alta) y las instalaciones de AquaChile, empresa que ejecuta planes de modernización para elevar la faena y optimizar sus centros de cultivo en agua mar.
Birke enfatizó que la infraestructura instalada en la región supera los niveles de biomasa cosechados en la actualidad, por lo que aumentar la producción primaria dinamizará el empleo en las plantas y reducirá la dependencia de servicios externos.
En este contexto, Birke señaló que, «Si nosotros generamos una industria que sea interesante, vamos a poder desarrollar servicios y emprendimientos que agreguen valor desde la región, ya que ahora en gran parte dependemos de Puerto Montt».
El Seremi concluyó que la normativa acuícola chilena cuenta con altos estándares de exigencia y fiscalización estatal, lo que permite proyectar un crecimiento compatible y ordenado con otras actividades económicas como el turismo y la pesca artesanal.

















