Con motivo del Día del Médico Veterinario, la Asociación Gremial MEVEA —que agrupa a profesionales del ámbito acuícola— celebró su tradicional seminario técnico en el Congreso LACQUA 2025, abordando los desafíos de la profesión frente a la transformación tecnológica del sector.
Durante la jornada, tres exposiciones abordaron distintas dimensiones del cambio: la Dra. Roberta Marcoli (Universidad James Cook, Australia) analizó cómo convertir los problemas globales en oportunidades; el Dr. José Manuel Yáñez (Universidad de Chile) profundizó en el uso de la genética de precisión para enfrentar enfermedades; y Karina Gajardo (Aquabyte) explicó cómo la inteligencia artificial mejora la sanidad y el bienestar de los peces.
El encuentro puso en relieve un mensaje común: la acuicultura del futuro necesita veterinarios con visión científica, tecnológica y ética para conducir la innovación sin perder de vista la salud animal.

De los desafíos globales a la biotecnología
Desde Australia, Roberta Marcoli relató cómo los países productores enfrentan una percepción pública negativa hacia la acuicultura, asociada a mortalidades, sostenibilidad o cambio climático. “Debemos sentir orgullo por lo que hacemos y comunicar mejor que producimos alimentos sostenibles para un tercio de la población mundial”, expresó.

Marcoli mostró cómo transformar esa imagen en oportunidades a través de la innovación. También destacó el caso de Nueva Zelanda, donde el alza de temperaturas provocó mortalidades de hasta 42 %. En respuesta, la industria desarrolló centros de mar abierto y programas de selección genómica para mejorar la resistencia térmica.
Además, subrayó la importancia de la inclusión: en Australia, apenas el 25 % del personal acuícola son mujeres. Programas públicos de liderazgo femenino ya muestran avances notables en formación y retención. “Los problemas pueden transformarse en oportunidades si combinamos investigación, industria y colaboración”, concluyó.
Genética de precisión
El Dr. José Manuel Yáñez, académico de la Universidad de Chile, abordó cómo los avances en genética están ayudando a reducir el impacto de enfermedades que afectan a la salmonicultura chilena, como la IPN, el SRS y el piojo de mar.
Explicó que, gracias al trabajo conjunto de científicos de Chile, Canadá y Noruega, se logró descifrar el genoma del salmón del Atlántico, un paso clave para identificar genes asociados a mayor resistencia sanitaria. Con esta información, las empresas han podido cultivar peces naturalmente más resistentes, reduciendo el uso de vacunas o antibióticos.

En el caso de la IPN, por ejemplo, se descubrió un marcador genético que indica qué peces tienen más probabilidades de sobrevivir a la enfermedad. “Hoy, muchas empresas seleccionan reproductores con ese marcador y prácticamente no presentan brotes en sus centros”, señaló.
Respecto al SRS, recordó que no hay una sola solución genética, pero que combinar datos de ADN con información sanitaria permite avanzar cada año. “Podemos predecir la resistencia de un pez sin tener que exponerlo a un brote. Eso significa menos pérdidas, menos sufrimiento animal y mayor eficiencia”, explicó.
El académico también se refirió a la edición genética, que permite desactivar genes específicos para mejorar la salud y el rendimiento sin introducir ADN externo. Noruega ya desarrolla el proyecto CRIS-RESIST, que busca transferir la resistencia natural del salmón coho al salmón Atlántico.
“En Chile ya tenemos precedentes legales —como el trigo editado sin transgénesis— que podrían permitirnos avanzar también en peces”, comentó.
Yáñez lidera la iniciativa EDIGEN, que este año organizará en Puerto Varas 19 y 20 de noviembre la Primera Reunión Internacional de Edición Genética en Acuicultura. “Si combinamos ciencia, regulación y colaboración, Chile puede liderar el desarrollo genético en la acuicultura global”, concluyó.
IA y el rol del veterinario digital
Desde la empresa Aquabyte, Karina Gajardo llevó la conversación al terreno de la tecnología aplicada. Con un enfoque práctico, explicó cómo la visión computacional y el Machine Learning permiten monitorear peces sin manipulación física. “La visión computacional nos deja ver; el Machine Learning nos enseña a entender lo que vemos”, resumió.
Las cámaras submarinas capturan imágenes que los algoritmos procesan para estimar peso, detectar lesiones, heridas o deformidades, y generar alertas tempranas. “Menos manejo significa menos estrés. Podemos ver a los peces todos los días y actuar antes de que el problema se agrave”, dijo.

Entre las aplicaciones, destacó el uso de IA para el diagnóstico de enfermedades a partir de fotos de necropsias, la bioestimación automática de peso, y el monitoreo ocular y de aletas con escalas objetivas de severidad. En un caso chileno, una empresa logró verificar —mediante monitoreo diario— la efectividad de sus tratamientos frente a Tenacibaculum, al observar cómo las heridas cicatrizadas aumentaban con el tiempo.
Otro módulo innovador mide la frecuencia respiratoria de los peces, correlacionándola con los niveles de oxígeno. “Cuando baja el oxígeno, el índice respiratorio sube. Es una alerta temprana de estrés y bienestar”, explicó.
Para Gajardo, la clave está en la integración humano-máquina: “El veterinario no debe crear el algoritmo, pero sí validar que refleje la realidad biológica. Somos el puente entre la tecnología, los datos y la biología”.
Entre sus roles destacó la validación de datos, el diseño de programas preventivos digitales y la capacitación de equipos operativos. “Nuestra misión es garantizar que la salud y el bienestar animal sigan siendo prioridad, incluso en una industria cada vez más digital”, concluyó.
Un mismo propósito
El seminario de MEVEA en LACQUA 2025 mostró que el futuro de la acuicultura combina ciencia, genética e inteligencia artificial, pero su eje sigue siendo el mismo: el bienestar de los peces y la ética profesional del médico veterinario. Con distintas miradas —biotecnológica, genética y tecnológica—, Marcoli, Yáñez y Gajardo coincidieron en un mensaje común: la innovación no reemplaza el rol veterinario, sino que lo amplifica.



















