El Gobierno de Noruega anunció este 10 de octubre un nuevo plan que busca acelerar la adopción de sistemas cerrados en la producción de salmón. La iniciativa ofrece incentivos a los piscicultores para que utilicen unidades de cultivo que reduzcan el impacto ambiental y garanticen una mayor seguridad en la operación, así lo informa en una publicación Ilaks.
El esquema permitirá que las compañías afectadas por reducciones de capacidad bajo el sistema de semáforo recuperen parte de esa producción, siempre que las nuevas instalaciones cumplan con estrictos requisitos ambientales. Entre ellos, se incluyen la recolección de lodos y residuos, la prevención de fugas y la imposibilidad de contacto con huevos o larvas de piojos de mar.
Un buen comienzo para la acuicultura noruega
Desde Mowi, el director de comunicaciones Ola Helge Hjetland consideró la medida como “un buen comienzo” hacia un sistema de mayor flexibilidad ambiental. “Nos alegra que los productores del oeste de Noruega puedan volver a utilizar la capacidad perdida en los últimos años”, afirmó.
Por su parte, la directora de comunicaciones de Lerøy, Aina Valland, valoró positivamente el anuncio, aunque indicó que será necesario revisar el texto reglamentario antes de emitir comentarios más detallados.
El plan exige además una verificación externa que certifique el cumplimiento de los estándares técnicos y ambientales exigidos. Solo tras presentar esa documentación ante la Dirección de Pesca, las empresas podrán activar su capacidad productiva reducida.
Con esta medida, el Gobierno busca equilibrar crecimiento económico y sostenibilidad ambiental, marcando un nuevo paso en la modernización del sector salmonero noruego.
Nuevo plan de incentivos

El Gobierno noruego lanza un programa que busca acelerar la adopción de sistemas de cultivo cerrados para reducir el impacto ambiental y mejorar el bienestar de los peces. La ministra Marianne Sivertsen Næss califica la medida como un paso decisivo hacia una acuicultura más sostenible.
El Ministerio de Comercio, Industria y Pesca de Noruega presentó un nuevo esquema de incentivos destinado a fomentar el uso de sistemas de contención cerrados en la acuicultura según informa we area aquaculture.
Con esta política, el Gobierno ofrece a los piscicultores la posibilidad de recuperar capacidad de producción perdida bajo el sistema de semáforo, siempre que implementen instalaciones que cumplan con exigentes estándares ambientales.
Menor impacto ambiental
La ministra de Pesca y Océanos, Marianne Sivertsen Næss, señaló que la iniciativa marca un hito en la transformación del sector. “Este acuerdo fomentará métodos de producción con menor impacto ambiental que los corrales abiertos. Es un primer paso para concretar los principios del Libro Blanco de Acuicultura”, afirmó.
El plan pone especial atención en el control de los piojos de mar y la gestión de residuos, dos de los mayores retos de la industria salmonera. Las empresas participantes deberán certificar que sus sistemas cuentan con barreras selladas contra el entorno, mecanismos para evitar la entrada de piojos, recolección de lodos y medidas de prevención de fugas.
Según Sivertsen Næss, el programa fue ajustado tras una amplia consulta pública cerrada en marzo. “Hemos reforzado el enfoque en la prevención de la entrada de piojos del salmón y en el bienestar de los peces”, explicó.
Revisión de requisitos
La Dirección de Pesca verificará que las instalaciones cumplan con los requisitos antes de que las compañías puedan reactivar su capacidad productiva. Mientras tanto, la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria (Mattilsynet) continuará supervisando las normas de bienestar animal bajo la legislación vigente.
El Gobierno sostiene que el nuevo marco. Ofrecerá mayor flexibilidad a los productores. Al tiempo que impulsará la innovación tecnológica y reducirá el impacto ecológico del cultivo de salmón en Noruega.



















