El 28 de septiembre, el gobierno de Noruega propuso un nuevo impuesto sobre la renta de recursos para los operadores de acuicultura, con vigencia a partir del 1 de enero de 2023, que afectará a los productores de salmón, trucha y trucha arcoíris.
SalMar, con sede en Kverva, Noruega, y Nova Sea, con sede en Lovund, Noruega, ya han anunciado un frenazo en la inversión de infraestructura planificadas.
Por otro lado, Mowi, Lerøy Seafood y Grieg Seafood se encuentran entre las empresas que han emitido declaraciones anunciando una revisión de cómo el impuesto podría afectar su operaciones e inversiones futuras.
Impacto social de la medida
SalMar «ha optado por aprovechar la oportunidad para cancelar la compra» de 1.223 toneladas métricas de biomasa máxima permitida que realizó a principios de 2022 como parte de un ajuste de capacidad de participación relativa disponible a través del sistema de permisos de «semáforo» de Noruega. El precio de las adquisiciones fue de NOK 244,6 millones (USD 22,5 millones, EUR 23,1 millones).
La directora ejecutiva de SalMar, Linda L. Aase, advirtió que el impuesto, si se promulga, tendrá un impacto devastador en la industria de cultivo de salmón de Noruega.“Este es un impuesto a las empresas acuícolas que crean valor y lugares de trabajo en la costa de Noruega”, dijo Aase.
Del mismo modo, Nova Sea, que cuenta con Mowi como propietario minoritario, ha suspendido su plan previamente anunciado para construir un nuevo hatchery luego de la introducción de la propuesta fiscal. Anunciado en abril de 2021, el proyecto tuvo un costo estimado de entre NOK 800 millones y NOK 1 mil millones (USD 73,8 millones y USD 92,2 millones, EUR 75,5 millones y EUR 94,4 millones).
El presidente de Nova Sea, Aino Olaisen, dijo que el impuesto, combinado con un fuerte aumento en los costos comerciales, amenaza la estabilidad de la industria.
Además señaló que se debe llegar a un acuerdo entre la necesidad de ingresos del país y la necesidad de estabilidad de la comunidad empresarial y su objetivo de apoyar las economías locales en las zonas rurales.
Otras compañías se suman a la críticas
Lerøy Seafood, Grieg Seafood y Mowi emitieron declaraciones condenando la propuesta fiscal. Lerøy calificó el plan de «sin duda hostil a la industria» y Grieg dijo que había detenido todas las nuevas inversiones hasta que tuviera una imagen más clara de su futuro financiero.
“El gobierno noruego propone introducir un impuesto a los recursos por un monto del 40 por ciento sobre el salmón cultivado en territorio oceánico noruego por un volumen superior a 4000 a 5000 toneladas a partir del año fiscal 2023”, dijo Grieg en un comunicado. “La propuesta aún no contiene todos los detalles y aún está sujeta a una audiencia pública, así como a la aprobación del Parlamento noruego. Grieg Seafood evaluará cómo la propuesta afectará el negocio y la estrategia del grupo, en caso de que se adopte en la forma actual. Mientras se lleva a cabo esta evaluación, el grupo ha puesto en espera nuevas inversiones”.


















