Atando Cabos nace como iniciativa de la empresa Comberplast, empresa de reciclaje y fabricación de productos plásticos.
Desde la empresa, notaron que en el sur de Chile, la industria salmonera presentaba una oportunidad para reutilizar sus residuos plásticos, redes, cuerdas, boyas y tuberías y que el volumen era tan grande que no era posible reciclarlo por completo.
“Nombramos a esta iniciativa Atando Cabos, no solamente por el nombre de los “cabos” marinos, sino que quisimos expresar la idea de unir soluciones existentes pero que estaban desconectadas. Nosotros sabemos cómo reciclar plástico y darle tracción de demanda, así que empezamos con este iniciativa, que partió como un sueño, se convirtió en un proyecto, se transformó en un empresa, y hoy día limpiar la patagonia de plástico es nuestra causa,” señala Michel Compagnon, Gerente General de Atando Cabos.
Atando Cabos lleva como proyecto 10 años, pero acá en la zona lleva ya cinco años trabajando. Con esta inauguración ya cuenta con instalaciones formales.

Como grupos procesan 6000 toneladas de plástico al año. En la sucursal de Puerto Montt, proyecta llegar a preprocesar 3000 toneladas proveniente principalmente de la industria salmonera este año 2024. Luego se despachan a la planta de reciclaje de Santiago donde se procesara la mayoría de los recursos y se convierten en materiales logísticos, pallets, cajas de frutas, materiales de construcción etc.
Reciclaje de Nylon
Aquí es donde se introduce otra gran innovación. Pueden tratar las redes de nylon. Estas se despacharan a la planta de Eslovenia, donde se procesan y se transforman en fibra nuevamente para convertirla en ropa y accesorios de alta gama como Prada, Gucci o Armani.
“Es un mercado que está dispuesto a pagar más por un producto de estas características, también se usa en alfombras y por primera vez, se están fabricando redes 100% fabricadas con nylon reciclado Econyl®”, recalca Compagnon.
Cuáles son las proyecciones que tienen a mediano plazo
“A mediano plazo pretendemos superar las 5 toneladas acá en la región ojalá el próximo año, y de ahí seguir creciendo porque el problema muy grande, pero la unión de atando cabos con Aquafil tiene la gran ventaja de qué poseen la tecnología necesaria para reciclar este gran volumen y tenemos la capacidad de transformar estos materiales en un producto y ponerlo en el mercado nuevamente. Es ahí donde se cierra la economía circular, porque una cosa es gestionar y llevarlo a una planta reciclaje y la otra transformarlo en una materia prima y después en un producto de forma que alguien me lo compre, y con esta asociación ya tenemos cubiertas todas estas variables”, reflexiona el ejecutivo.
Cruzar fronteras entre industria
Atando Cabos fabrica productos con alta demanda en industrias tan diferentes como el agro, la minería, la construcción y ahora la salmonicultura. En este sentido Compagnon nos señaló que “siempre trabajamos con la idea de cruzar fronteras entre industrias, es decir, que los problemas de la industria salmonera los puede solucionar la construcción; los de la minería, el agro y así sucesivamente, para de esta forma unir a las industrias en una solución global”, haciendo partícipe a todas las industrias en una solución global al uso y reutilización del plástico.
Exhibición de productos fabricados con plástico reciclado

En el espacio donde se realizó la inauguración de ACCA, se presentaron productos fabricados con plástico reciclado, como pallets, composteras, canastos tejidos en fibras plásticas y una línea de ropa y accesorios, trajes de baño, chaquetas y mochilas fabricadas con materiales producidos bajo esta alianza.
Al respecto, el ejecutivo destacó que “además de ser artículos fabricados con nylon 100% reciclado, un aspecto interesante es que, además, están fabricadas en un mono material, entonces, si el día de mañana cualquiera de estos productos termina su vida útil pueden ser reciclados nuevamente”.
Respecto al mito de la baja durabilidad de las redes de plástico reciclado, en comparación de las fabricadas con plástico virgen, Compagnon fue enfático en decir que “eso se terminó hace muchos años, ya que hoy día existen aditivos para darle incluso mejor performance que los plásticos virgen así que pueden estar seguros de que la calidad es la misma o mejor. El proceso que se realiza en Eslovenia, descompone el nylon hasta sus particulas minimas, y las vuelve a recomponer creando un material con las mismas caratecteristicas del material virgen”.
T.R.S.T Huella de carbono del proceso y trazabilidad
La compañía tiene perfectamente medido y trackeado el proceso completo para producir plásticos o nylon reciclado.

Al respecto Compagnon nos comentó que saben desde “que un pescador va a una playa a buscar la cuerda, cómo la transporta en su bote, qué ocurre cuando se la trasladan a la barcaza, las caracteristicas del que la lleva a Santiago, y tenemos la huella de carbono media completa y todavía esto es muchísimo más eficiente que el plástico virgen. Hoy día por cada producto que nosotros hacemos con material 100 % reciclado el ahorro de huella carbono versus haberlo hecho con plástico virgen es casi un kilo de CO2, de acuerdo a los estudios y certificaciones del proceso, entonces estamos muy bien con esos resultados, pero si no nos preocupó, así que actuamos y tomamos todas las medidas necesarias”.
En ese momento, el ejecutivo nos invitó a escanear un QR impreso en uno de los pallets exhibidos, el que nos llevó a una plataforma donde efectivamente estaba la trazabilidad completa del plástico utilizado en la confección de ese artículo. T.R.S.T es el nombre de la plataforma que utiliza Atando Cabos para garantizar la procedencia de sus productos.
Sin duda, estamos ante un gran avance que contribuye a aumentar el impacto positivo de la industria del salmón


















