El nuevo gobierno encabezado por José Antonio Kast, junto al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, prepara un paquete de medidas económicas que busca impulsar la actividad y el empleo, entre las que destaca la creación de un crédito tributario para empresas intensivas en contratación de trabajadores en riesgo de informalidad.
Beneficio fiscal elevaría gasto tributario
La propuesta permitiría a estas firmas descontar parte de sus impuestos, lo que incluso podría reducir la tasa efectiva del impuesto de Primera Categoría a cerca de 20% o menos, complementando además la rebaja de la tasa corporativa para grandes empresas desde el 27% actual a 23%.
Un informe de la Fundación de Estudios Sistémicos Tributarios (Fesit), estimó que la medida tendría un costo fiscal cercano a los US$1.500 millones anuales en régimen, equivalente a 0,45% del Producto Interno Bruto. Si se implementara desde el primer año de gobierno, el gasto acumulado durante el período presidencial podría alcanzar los US$6.000 millones.
El análisis advierte que el nuevo beneficio incrementaría el denominado gasto tributario -conjunto de exenciones y regímenes especiales que reducen la recaudación- elevándolo desde el actual 2% del PIB a, aproximadamente, 2,45%. Este nivel sería superior al costo de otros beneficios existentes para pequeñas empresas y cercano a los recursos destinados a incentivos al ahorro y la inversión.
Informalidad laboral se concentra en microempresas
El informe, también, subraya que la informalidad laboral está fuertemente vinculada a las micro y pequeñas empresas. Datos del Servicio de Impuestos Internos (SII), correspondientes al año tributario 2025 muestran que el 92% de las PYME corresponde al segmento de microempresas, y solo un 33% de ellas declara trabajadores dependientes, lo que evidencia los desafíos para aumentar la formalización laboral.
Según FESIT, los mayores impactos del incentivo se observarían en sectores como comercio, construcción, manufactura, agricultura y ganadería, transporte, servicios, actividades administrativas y educación, donde se concentra una parte importante de las empresas y del empleo dependiente.
Pese a valorar algunos aspectos de la propuesta, la fundación plantea que, dadas las restricciones fiscales y los costos asociados a su implementación y fiscalización, un subsidio directo focalizado en micro, pequeñas y medianas empresas podría resultar una alternativa más eficiente para fomentar la formalización y la creación de empleo, siempre que incluya criterios como el cumplimiento de obligaciones laborales, previsionales y tributarias.


















