Camanchaca presentó recientemente su Memoria Integrada 2023, en la que destacó los principales hitos y logros alcanzados durante el año, así como también analizó los desafíos que enfrenta la compañía y la industria en términos de producción y normativas.
“El 2023 fue un año desafiante para los negocios relacionados a los productos del mar, ya que, si bien tuvimos un primer trimestre muy prometedor, en los siguientes meses se detectó una baja en la demanda en los principales mercados del consumo de seafood, y a su vez, sentimos de manera directa los efectos del fenómeno de El Niño que impactó con fuerza las costas del océano Pacífico”, manifestó el presidente de Camanchaca, Jorge Fernández García.
En el documento se detalló que, en 2023 se registraron ingresos por US$ 762 millones, 5% superiores a los del 2022 y un EBITDA consolidado de US$ 90 millones, un 27% inferior al del año anterior.
En 2023, la compañía alcanzó una cosecha de 55 mil toneladas WFE de salmónidos, siendo 44 mil toneladas WFE de salmón Atlántico, cuya producción representó un 6% de la oferta nacional y un 2% de la mundial. Adicionalmente, se cosecharon 11 mil toneladas WFE de salmón Coho, casi el triple de la cosecha del 2022.
En cuanto a las proyecciones para este 2024, “considerando los peces que actualmente se encuentran en etapa de engorda, Salmones Camanchaca estima cosechas para 2024 entre 46 y 48 mil toneladas WFE de salmón Atlántico y 4 a 5 mil toneladas para este año de Coho, esto es, una cosecha total estimada para el 2024 entre 50 y 53 mil toneladas WFE de ambas especies”, especificó la compañía en el documento.
Inquietudes
En relación al contexto actual de la industria salmonicultora en Chile, Jorge Fernández, manifestó que “nos inquietan también las múltiples acciones propiciadas por el Estado de Chile -desde hace algunos años y en especial el 2023- para frenar el desarrollo de la salmonicultura, demonizando una industria que es el motor de crecimiento de la zona centro sur del país, que ha demostrado con evidencia técnica que puede ser sostenible y una respuesta al cambio climático. La acuicultura se visualiza como una fuente de proteínas beneficiosas para la salud de una creciente población, debemos potenciarla y contar con una legislación acorde que permita su desarrollo sostenible”.
Añadió que “creemos firmemente que ante las discusiones regulatorias que se darán en 2024, primará una mirada de desarrollo y de bien colectivo para el país, donde se reconocerá el aporte que estas industrias hacen en diferentes regiones y a miles de familias, y que entregarán certezas para que podamos continuar impulsando de forma sostenible un futuro mejor para Chile”.
El ejecutivo también manifestó su preocupación respecto a la nueva Ley de Pesca. “Vemos con profunda preocupación la incertidumbre legislativa e institucional de nuestros negocios, donde la aprobación de la nueva Ley de Pesca tendría un efecto muy negativo para el sector pesquero nacional”.
Enfatizó que esta propuesta de ley, que envió el Gobierno “nos lleva a suspender inversiones, generando inestabilidad e incertidumbre para nuestros trabajadores y para las pequeñas empresas que son parte de la cadena productiva”.
Retos durante el año
En el documento el presidente de la compañía explicó que la principal filial, Salmones Camanchaca S.A. tuvo que enfrentar retos que tuvieron un impacto evidente en sus resultados financieros y operativos, registrando un EBITDA de US$ 33,5 millones, cerca de la mitad a lo obtenido el 2022. “El año estuvo marcado por una disminución en los precios del salmón, en particular del Coho, además del aumento en los costos de alimentación influenciado por el incremento en el precio de insumos claves como el aceite de origen marino, cuyo valor se duplicó debido al fenómeno de El Niño, además de la inflación en los costos de diversos servicios que son fundamentales para la industria”, comentó.
Respecto al negocio de la Pesca, se indicó que hubo resultados dispares entre las operaciones del norte y de sur de Chile. “En Pesca Norte fue un año marcado negativamente por los fuertes efectos de El Niño que redundó en bajísimas capturas industriales de anchoveta y una reducción considerable en las compras de este recurso a pescadores artesanales. Respecto de la captura industrial de jurel y caballa en la zona norte, éstas alcanzaron las 34 mil TM, presentando una disminución de 11% respecto de 2022”, detalló Jorge Fernández.
Hitos y principales resultados
Dentro de los principales resultados en la Memoria Integrada, la compañía destacó que, en Pesca Sur, se obtuvieron resultados positivos en términos productivos y comerciales, donde resaltó una evidente recuperación de la biomasa y de las capturas en las pesquerías sobre las cuales operan, “evidenciando que la actual Ley de Pesca ha puesto los incentivos correctos en la conservación y desarrollo de una industria con foco en productos de consumo humano”, analizó el ejecutivo.
“En este contexto, se dio prioridad a la producción de jurel congelado, logrando la plena capacidad de la nueva planta ubicada en la ciudad de Coronel e inaugurada en 2022. Esta última, superó las 80.000 toneladas de producción, lo que sumado al extraordinario precio que alcanzó el aceite de pescado, dada la escasez generada por la corriente del Niño en las capturas peruanas, impactó positivamente en los resultados de esta filial, logrando un EBITDA de US$ 66,7 millones”, realzó el presidente de la compañía.
Jorge Fernández afirmó también que la compañía ha continuado con el foco en una gestión operacional de excelencia y de sus potenciales impactos en el medioambiente. En este contexto, Camanchaca logró la certificación internacional ISO 50.001 en Sistema de Ges – tión de Eficiencia Energética, reafirmando el compromiso con la eficiencia energética, la reducción de emisiones de carbono y la disminución de costos.



















