Un estudio encargado por DNB Carnegie a la institución de investigación Nofima comparó la calidad del salmón producido en diferentes regiones y bajo distintas tecnologías de cultivo. La evaluación incluyó aspectos como la textura, el color, el rendimiento, la composición nutricional (contenido de omega-3 y metales pesados) y la firmeza del filete, así lo ilustra en su publicación el mediom Ilaks.
Los resultados confirmaron que Noruega obtuvo el puntaje promedio más alto en las doce categorías analizadas. Sin embargo, Chile sorprendió con un desempeño sobresaliente, ubicándose en el segundo lugar general y destacando por la consistencia en la calidad de su producto.
Según el informe, “la calidad del salmón chileno nos sorprendió positivamente, mientras que la desviación estándar de los resultados fue más baja para regiones maduras como Chile y Noruega”. Esto sugiere que la industria salmonera chilena ha alcanzado un alto grado de estandarización y control en sus procesos.
Noruega lidera, pero Chile consolida su reputación internacional
Los investigadores analizaron muestras de salmón fresco eviscerado provenientes de Noruega, Chile, las Islas Feroe, Islandia, Escocia, y de sistemas de recirculación (RAS) e híbridos (HFS). El estudio se realizó en los laboratorios de Nofima en Oslo y Bergen, tras un complejo proceso logístico para garantizar que todas las muestras llegaran en condiciones idénticas.
El ranking final posicionó a Noruega como líder en firmeza y rendimiento del filete, pero Chile se ubicó inmediatamente detrás, superando a regiones como Escocia e Islandia, y mostrando una de las menores variaciones en los resultados. Este dato es clave, ya que demuestra la madurez del sector chileno frente a nuevas tecnologías terrestres o híbridas que aún presentan inconsistencias.
En términos de mercado, el informe resalta que “históricamente, la jerarquía de precios ha colocado a Chile en el extremo inferior, seguido de Noruega, lo que nuestras pruebas muestran que puede no estar justificado”. Con un 25% de la producción mundial de salmón, Chile se consolida como un actor esencial cuya calidad rivaliza directamente con la del líder noruego.
Perspectivas para la industria y los precios
El reporte también subraya que la calidad del salmón chileno no debería venderse con descuento frente a otras regiones, ya que presenta resultados comparables —e incluso superiores en algunos factores— al salmón noruego. Además, los expertos prevén que las tecnologías terrestres, aunque aún presentan limitaciones, podrían evolucionar para competir en mercados gourmet y de sushi, donde Chile también tiene presencia destacada.
El documento concluye que tanto Noruega como Chile están bien posicionados para mantener su dominio global, pero que las diferencias de calidad ya no justifican las brechas históricas en precios.



















