Una vez más queda de manifiesto el potencial del salmón coho y las notables particularidades de la especie, al ser un pez muy resistente a enfermedades de importancia económica, de crecimiento rápido y que va de la mano con un menor uso de antibióticos.
De acuerdo al Informe de Uso de Antimicrobianos y Antiparasitarios publicado por Sernapesca, correspondiente al primer semestre del año 2024, el uso de antimicrobianos para el salmón coho (O. kisutch) durante este periodo fue de un 21,70% en agua dulce y de un 3,16% para agua de mar.
Mientras que, en el mismo periodo de 2023, el uso de antimicrobianos en esta especie fue de 34,45% en agua dulce y de 4,13% en agua de mar, lo que se traduce en una disminución en el uso de antimicrobianos del 37% y 23,5%, respectivamente, en el primer semestre de 2024.

Salmón del Atlántico
No fue la misma situación para el salmón del Atlántico (S. salar) ya que, en el primer semestre de 2024, en fase de agua dulce, el 60,16% de los antimicrobianos fue administrado a esta especie, versus el 53,23% del primer semestre de 2023, lo que se tradujo en aumento de 13,02% en el primer semestre de 2024.
En tanto, el salmón del Atlántico en la fase agua de mar durante el primer semestre de 2024 recibió una administración de antimicrobianos de un 91,42%, mientras que, en el mismo periodo de 2023 fue de 91,89%, lo que se tradujo en una disminución de -0,51% en el 2024.

Incremento en el uso de antimicrobianos
En términos generales, el informe reveló que durante el primer semestre hubo un aumento del uso de antimicrobianos en la fase de agua de mar con respecto al año anterior, particularmente en los primeros meses del año. Este aumento de consumo explican que se debe principalmente a la presencia de casos de la enfermedad Septicemia Rickettsial Salmonídea (SRS), como consecuencia de los efectos de los eventos ambientales ocurridos en las regiones de Los Lagos (FAN, floraciones algales nocivas) y Aysén (bajas de oxígeno) a finales del año 2023.
Por otro lado, en agua dulce se mantienen los indicadores de uso en relación con el año 2023. Sin embargo, se observa un incremento porcentual de uso de antimicrobianos en la región de Los Ríos asociado al control de flavobacteriosis.
Uso de antimicrobianos por enfermedad
En el primer semestre 2024, en la fase de cultivo de agua dulce, el 43,94% del total de antimicrobianos administrados se destinó a renibacteriosis, un 40,53% fue a flavobacteriosis, un 13,76% a furunculosis, y un 1,77% a la enfermedad de la boca roja.
En tanto, en el primer semestre 2023, en la fase de cultivo de agua dulce del total de antimicrobianos administrados según enfermedad un 45,22% fue para Renibacteriosis, un 28,81% fue para Flavobacteriosis, un 25,49% para Furunculosis y un 0,48% para otras enfermedades
En cuanto a la fase de agua de mar en el primer periodo 2024, el 97,96% de los antimicrobianos administrados fue para piscirickettsiosis, el 0,92% para renibacteriosis, el 0,87% para tenacibaculosis, un 0,22% para flavobacteriosis y un 0,27% para otras enfermedades.
Y en el mismo periodo de 2023, el 93,79% de los antimicrobianos administrados fue para Piscirickettsiosis, el 4,14% para Renibacteriosis, el 1,94% para Tenacibaculosis y un 0,12% para otras enfermedades.
Cabe destacar que, la información referente a las dosis de fármacos empleadas es reportada mensualmente por los titulares de los centros de cultivo en el Sistema de Información para la Fiscalización de la Acuicultura (SIFA). Asimismo, cada tratamiento farmacológico se encuentra respaldado por una Prescripción Médico Veterinaria (PMV).



















