La emergencia se desencadenó alrededor de las cuatro de la madrugada en el sector de Ralún Este, en la Región de Los Lagos. Cuando la embarcación «Koñimo I», un catamarán que prestaba servicios de fondeo en un centro de cultivo de Salmones Austral al momento del accidente, sufrió un hundimiento repentino con ocho tripulantes a bordo. En medio de la oscuridad y la baja temperatura del agua, dos de los trabajadores lograron realizar una maniobra de supervivencia crítica, nadando por sus propios medios hasta alcanzar la orilla de la playa, donde posteriormente recibieron auxilio de la armada chilena.
Operativo de búsqueda
Pasadas las cinco de la mañana, la alerta llegó formalmente a los servicios de emergencia, activando una respuesta coordinada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED). El director regional de SENAPRED, Mitzio Riquelme, junto a la comandante del Bote Salvavidas de Puerto Montt, Daisy Gallardo, iniciaron el despliegue de voluntarios, buzos y embarcaciones hacia la zona del siniestro. Casi en paralelo, el Sargento Primero Litoral Rodrigo Sánchez Gúzman, Capitán de Puerto de Cochamó, dispuso el zarpe de unidades de la Armada para iniciar las labores de búsqueda de los seis ocupantes que en ese momento se reportaban como desaparecidos.
Durante el transcurso de la mañana, el operativo dio sus primeros resultados con el hallazgo del cuerpo sin vida de uno de los operarios desaparecidos. La Fiscal Regional subrogante de Los Lagos, María Angélica de Miguel, confirmó el deceso e instruyó de inmediato la concurrencia de la Brigada de Homicidios de la PDI de Puerto Montt y del GOPE de Carabineros para realizar las pericias correspondientes. Mientras los dos sobrevivientes eran atendidos en centros de salud locales, la cifra oficial de búsqueda se fijó en cinco trabajadores que aún durante la tarde de este martes 27 no han sido localizados en el estuario.
Despliegue técnico: Drones y buzos especializados

En respuesta a la gravedad del incidente, el senador Fidel Espinoza anunció el envío de oficios a organismos clave como Directemar, la Dirección del Trabajo y la Seremi de Salud para exigir una investigación exhaustiva sobre las condiciones de seguridad en las que operaba la nave. Al cierre de la jornada, los equipos técnicos de UAV Chile mantenían el apoyo aéreo mediante drones, mientras la Armada y las instituciones privadas concentran sus esfuerzos en las profundidades del sector para dar con el paradero de los tripulantes restantes.
Estrategia de búsqueda y confirmación del deceso de los seis tripulantes
Tras las primeras gestiones de fiscalización, la investigación dio un vuelco clave al cierre de la jornada del martes. Cerca de las 19:30 horas, la fiscal jefe de Osorno, María Angélica de Miguel, reveló antecedentes que otorgan una dimensión aún más dolorosa a la tragedia: los dos primeros cuerpos recuperados, fueron hallados al interior de la embarcación sin chalecos salvavidas. Este hallazgo, sumado al testimonio de los sobrevivientes, consolidó la hipótesis de que el naufragio sorprendió a los trabajadores mientras descansaban en el habitáculo del catamarán, el cual quedó asentado a unos 40 metros de profundidad. Antes de finalizar ese primer día de búsqueda, cerca de las 22:30 horas, los equipos de rescate lograron localizar un tercer cuerpo, mientras la incertidumbre se mantenía sobre el resto de la tripulación dependiente de la empresa Agua Santa y la mandante Salmón Austral.
Durante el desarrollo de las faenas, la estrategia de rescate cambió de enfoque tras las declaraciones de la autoridad marítima, que indicaban que los desaparecidos podrían haber quedado atrapados al interior de la nave. Esta hipótesis, planteada inicialmente por el Gobernador Marítimo de Puerto Montt, Felipe Hernández, se confirmó luego de que buzos especializados lograran acceder a la estructura del catamarán sumergido.
Jornada de miércoles: Recuperación sucesiva de las víctimas
La jornada del miércoles comenzó con la tarea de rebusca en las inmediaciones del casco hundido, logrando el hallazgo de la cuarta víctima fatal alrededor de las 12:30 horas. A medida que los buzos tácticos lograban sortear las dificultades de la profundidad y la escasa visibilidad, el operativo avanzó con rapidez durante la tarde, encontrando un quinto cuerpo a las 14:00 horas. Finalmente, a las 15:00 horas, se confirmó el hallazgo de la última persona extraviada, cerrando así un capítulo de angustia que deja un saldo definitivo de seis fallecidos. Con la recuperación del total de las víctimas, la investigación entra ahora en una fase técnica crítica, donde se deberá verificar cuáles fueron las fallas estructurales que provocaron que una nave de ese tipo se hundiera a escasos metros de la orilla sin dar tiempo a la evacuación de su tripulación.


















