Agosto marca el comienzo de una etapa decisiva para la acuicultura en Chile. La Subsecretaría de Pesca (Subpesca) ha dado inicio a un proceso participativo para la elaboración de la futura Ley General de Acuicultura. Este proceso se presenta como una oportunidad única para definir el rumbo de una de las industrias más cruciales para nuestro país.
La iniciativa tiene como objetivo no solo adaptar la normativa a las realidades actuales del sector, sino también fomentar un desarrollo sostenible y competitivo que beneficie a todos los actores involucrados.
La ley en desarrollo se fundamentará en una serie de pilares esenciales: acceso y ordenamiento territorial acuícola, aspectos ambientales, sanidad y bienestar animal, investigación y toma de decisiones, fiscalización y sanción, cadenas productivas y comercialización, y gobernanza. Estos componentes son clave para asegurar que la acuicultura chilena no solo crezca en términos de producción, sino también en responsabilidad y sostenibilidad.

Sin prejuicios
No obstante, el éxito de este proceso participativo depende en gran medida de la calidad del debate y de la disposición de todos los actores a contribuir de manera constructiva. La apertura al diálogo es fundamental, pero debe ir acompañada de un compromiso genuino por parte de todos los involucrados. Los recientes episodios de tensión y crítica hacia la industria, como las declaraciones de la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, y la ausencia de autoridades en eventos clave, han generado un ambiente de desconfianza. Es imperativo que estas situaciones no se repitan, ya que pueden obstaculizar el progreso y minar la confianza en el proceso.
Consejo del Salmón y Subpesca
El Consejo del Salmón, a través de su directora ejecutiva Loreto Seguel, ha subrayado la necesidad de una ley moderna e innovadora que esté en sintonía con los estándares globales de tecnología y producción. Esta visión refleja el consenso de que la normativa debe ser capaz de enfrentar los desafíos del sector acuícola con eficacia. De igual manera, el subsecretario de Pesca, Julio Salas, ha enfatizado el objetivo de lograr una regulación más sustentable y eficiente, que respalde el desarrollo a largo plazo de esta actividad económica vital.
Participación y proactividad
El proceso participativo, que se extenderá hasta el 31 de octubre, ofrece una plataforma para que todos los interesados presenten sus propuestas y preocupaciones. Es crucial que esta etapa se lleve a cabo con la mayor seriedad y profesionalismo, evitando que el debate se convierta en una mera bandera electoral o en un terreno de controversias sin fundamento. La participación activa y constructiva de todos los sectores será determinante para construir una ley que refleje las verdaderas necesidades y potencialidades de la acuicultura chilena.

En este sentido, se hace un llamado a la comunidad acuícola y a los ciudadanos interesados a involucrarse de manera proactiva en este proceso. Utilicen las plataformas dispuestas por Subpesca para aportar sus ideas y perspectivas. Solo con un esfuerzo conjunto y una actitud de respeto y cooperación podremos construir una normativa que impulse el crecimiento sostenible y que garantice el futuro de la acuicultura en Chile.
Este es un momento crucial para el sector. El diálogo abierto y sin prejuicios será la clave para transformar este proceso en una oportunidad real de avance y mejora. La construcción de una ley adecuada y efectiva para la acuicultura depende de nuestra capacidad para trabajar unidos, sin divisiones ni intereses particulares. La responsabilidad es de todos. ¡Participemos con compromiso y miras hacia el futuro!

















