Las aguas de la industria acuícola en Chile no están quietas. Los cambios normativos en desarrollo, las opiniones cruzadas entre distintos sectores hacen que los meses venideros sean de un movido ambiente. Pero, más allá de la incertidumbre que puede provocar esta situación, también surge una mirada positiva que se traduce en que las temáticas estén sobre la mesa, donde determinadas acciones han reafirmado algunas convicciones. Así lo expresó también Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, que en conversación con InfoSALMON entregó sus apreciaciones sobre los desafíos que vive el sector.
Visión a largo plazo y desconfianzas
En el ámbito de los insumos que se buscan recoger para la futura Ley General de Acuicultura en los talleres que ha llevado adelante Subpesca, Odebret pone el acento en la necesidad de mirar el proceso con una visión a largo plazo. “Creo que hay una gran expectativa respecto a una visión de largo plazo del sector. Cuando uno escucha a la industria, especialmente a los trabajadores, proveedores, lo que plantean es una industria en el largo plazo. Tienen expectativas de crecer, ya sea como negocio privado o crecer en términos de empleo. Lo que plantean es tener más certeza sobre ese largo plazo”, expresó.

Asimismo, y sobre el mismo tema, plantea algunas dudas que se han visto en los encuentros.“En los talleres también se ha visto mucha desconfianza. Lo que se ha planteado, en esta expectativa del largo plazo, es si el Gobierno es un aliado o no; esa diría yo que es la gran pregunta o lo que se plantea”, señaló.
Sin embargo, y como elemento positivo, el representante de los salmonicultores de Magallanes resaltó el actuar del ejecutivo. “Yo diría que el Gobierno ha hecho algo muy potente; es la primera vez que estamos discutiendo sobre una futura Ley de Acuicultura, eso es muy positivo, se ha pedido por muchos años. Quizás un elemento que es importante es que estemos de acuerdo en algunas bases. La primera es, evidentemente, poder crecer. Pero no crecer por crecer, sino de forma sostenible. Lo segundo tiene que ver con la sustentabilidad de la actividad y así una serie de elementos que yo creo que vale la pena abordar. Pero estamos en un momento de desconfianza y en un momento de desconfianza no solamente provocado por una situación específica, sino que más bien parece que el país está en un momento de desconfianza”, sentenció Odebret.
Ley Lafkenche: Problemas en su implementación y procedimiento
En relación con la suspensión de la Ley Lafkenche, sobre la base de una indicación parlamentaria durante la discusión del presupuesto 2025, Odebret precisó que. “Es claro que tenemos un problema con la Ley de Lafkenche, y no se trata de la Ley en sí misma, sino del procedimiento de la norma. Entonces, ese reconocimiento hay que hacerlo. “Tanto las comunidades como el sector privado, miran esto como un problema”, señaló.

Un punto donde advierte que hay consenso y no sería tema de discusión es el reconocimiento del uso consuetudinario del mar y borde costero por parte de las comunidades. “Todos los que vivimos en el sur, lo hemos visto desde niños. Siempre hemos visto a las distintas comunidades utilizando el mar, el borde costero. Por lo tanto, eso es un hecho. Hay que reconocerlo. Pero su implementación ha tenido dificultades. Lo que tiene que ver con las solicitudes, la extensión de ellas, la participación real de las comunidades en esas solicitudes, el uso posterior, la detención de los trámites. Hay un conflicto y me da la impresión de que lo que ocurrió en el Congreso recientemente es un reconocimiento transversal de eso”, expuso.
También el representante de la salmonicultura magallánica se detuvo en la modalidad en que se frenó la Ley Lafkenche. “También es cierto que el instrumento que se utilizó parece no ser correcto. Discutir la Ley de Presupuesto e incorporar estos elementos puede ser erróneo. Y así parece que en términos de procedimiento legal lo es. Entonces yo creo que vale la pena sentarnos. Discutir sobre qué es lo que pretendemos. Y no solamente quedarnos encerrados en la discusión de la ley; existen procesos y procedimientos que hay que abordar. La Ley mandata que esto tiene que demorarse un año y se está demorando siete. Y eso no es un problema de Ley. Entonces tenemos un problema de la implementación del procedimiento. Y yo creo que ahí hay un desafío”, concluyó el presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes.


















