En una sociedad donde podemos acceder a la información a velocidades vertiginosas y donde los mitos y las desconfianzas están más presentes que nunca, el escepticismo hacia la industria salmonera, alimentado por campañas de boicot en redes sociales, se intensifica en la era digital. A esto se suma la alta conectividad de la población actual: según un estudio, en Chile existen 18,6 millones de usuarios de internet a enero de 2025. Este alto índice de conectividad redefine la manera en que la sociedad accede y procesa la información.
Tecnología y transparencia: Pilares de la nueva salmonicultura
Abrir las puertas de la industria del salmón a la comunidad no es solo parte de una estrategia de transparencia, sino como lo han constatado las prácticas de la industria que, además, ya se convierte en una necesidad inminente. La salmonicultura, por su parte, es una de las actividades económicas más relevantes de Chile que desde sus inicios ha sido observada con desconfianza por algunos sectores de la sociedad. No obstante algunas iniciativas, como el programa Turismo Salmonero, impulsado por Mowi, demuestran que la apertura y el diálogo nos permiten derribar los estereotipos y acercarnos a las actividades que permiten este tipo de industrias.
Una reciente visita a Chonchi, Chiloé, en la región de Los Lagos, permitió a líderes sociales, autoridades y educadores explorar el núcleo de la producción salmonera. Ya sea en la sala de control de alimentación remota o su piscicultura de recirculación, los visitantes pudieron darse cuenta cómo la tecnología y la innovación son parte fundamental de esta actividad.
Ricardo Gantenbein, gerente de Producción de Mowi, informó durante la visita que la empresa alcanzó una producción de 72.500 toneladas HOG en 2024, y aspiran a sobrepasar esas cifras este año. Pero más

allá de la cantidad, lo que mantiene viva esa palabra es el compromiso con la calidad y la mejora continua. No se trata de producir más, sino de hacerlo de una manera sostenible, eficiente y transparente. Tal como bien indicó el alcalde de Chonchi Fernando Oyarzún, «estas iniciativas hacen bien y el desafío está en hacerlo mejor».
La digitalización y automatización de la producción optimizan el uso de recursos y minimizan el impacto ambiental. Estas técnicas no son un avance netamente técnico, sino una respuesta a las exigencias de una sociedad que va tomando conciencia de lo importante que es mitigar el impacto en el medio ambiente.
El factor humano: Corazón de una industria en evolución
Pero, más allá de la tecnología, sería ilógico obviar el hecho cierto de que lo que verdaderamente marca la diferencia en estas iniciativas, es aquel impacto humano. Para muchas y muchos pescadores, fue la primera vez que pudieron observar de cerca la tarea que se desarrolla en los centros de cultivo, lo que no diluye simplemente la desconfianza en la naturaleza de la industria, sino que también logra potenciar un sentido de pertenencia y de orgullo.
Una trabajadora de Mowi, compartía su emoción con su experiencia de la siguiente manera: «Llevo nueve años en la empresa y nunca había llegado a conocer un centro de mar, me impresionó la magnitud y el trabajo que se realiza». Su testimonio daba cuenta también de que, a fin de cuentas, la industria del salmón no es solo peces y tecnología, es también gente que día tras día contribuye a desarrollarla.
Abrir las puertas de la industria del salmón no representa únicamente un acto de transparencia, sino que también supone una manera de generar puentes de conocimiento y confianza. Al mostrar cómo se produce el salmón, cómo se cuida el entorno y cómo se involucra a las comunidades que le rodean, la industria no solo se defiende ante las críticas, sino que también se posiciona como un actor importante del desarrollo sustentable del país.
En un escenario donde la desinformación puede fragmentar, actividades como Turismo Salmonero señalan el camino hacia la confianza y el desarrollo sostenible. El trabajo entre la industria y la comunidad es clave para construir un futuro donde el salmón sea sinónimo de alimento, conocimiento, innovación y conexión con las personas.


















