En 1985 una delegación noruega aterriza en la capital japonesa con un objetivo ambicioso: convencer al exigente mercado nipón de aceptar el salmón del Atlántico crudo como ingrediente para sushi. En ese entonces, la idea parecía descabellada. Cuarenta años después, es una historia de éxito que cambió la forma en que el mundo come pescado.
En conmemoración del Día Internacional del Sushi, celebrado cada 18 de junio, el Consejo Noruego de Productos del Mar (NSC) rememora el lanzamiento del “Proyecto Japón”, una campaña comercial que transformó el salmón noruego en un producto esencial de la cocina japonesa… y luego del mundo., así lo describe en un reportaje el medio especializado, salmonbusiness.
El comienzo de una revolución culinaria
La apuesta era arriesgada. Japón ya contaba con una rica tradición culinaria centrada en el sushi, con ingredientes establecidos como el atún y la anguila. Además, existían preocupaciones sobre la seguridad del salmón crudo debido a los parásitos. Pero Noruega vio una oportunidad: el país necesitaba nuevos mercados y Japón enfrentaba una creciente demanda que su industria no podía cubrir.
El entonces ministro de Pesca, Thor Listau, encabezó la estrategia. El plan incluyó desde cenas diplomáticas en la embajada hasta degustaciones masivas y formación para chefs locales. La respuesta inicial fue tibia, pero persistente.
De las dudas al dominio global
Para el año 2000, las cifras hablaron por sí solas: de apenas 2 toneladas exportadas en 1980, las ventas de salmón noruego a Japón superaban ya las 45.000 toneladas anuales. Hoy, cerca del 30% del salmón noruego se consume crudo, sobre todo en platos como sushi, sashimi y poke.

“El sushi hizo al salmón noruego lo que es hoy”, afirma Christian Chramer, CEO del NSC. “Queremos celebrar esta historia compartida entre Noruega y Japón que marcó a toda una industria”. Y el impacto no se detiene en Asia. Según datos del NSC, Noruega ahora abastece más del 50% del mercado mundial de salmón, exportando a 113 países. En Japón, el 59% de los consumidores lo prefiere crudo, consolidando su lugar en la mesa local.
La cocina como puente cultural
Para Johan Kvalheim, director del NSC en Japón, el éxito del salmón en el sushi no fue solo una victoria comercial, sino una alianza cultural. “Japón llevó el salmón noruego al mundo, estableciéndolo como un básico en la cocina internacional. Es una historia de colaboración entre tradición e innovación”.
El sushi de salmón —ya presente en supermercados, cadenas de comida rápida, restaurantes de alta cocina y hogares— simboliza hoy mucho más que un plato: es una historia de visión estratégica, diplomacia gastronómica y consumo global consciente.



















