En un escenario marcado por mayores exigencias productivas, regulatorias y ambientales, la industria acuícola enfrenta el desafío de tomar decisiones más rápidas y certeras. En ese contexto, la presentación de Óscar Córdova puso el foco en un elemento transversal: la confiabilidad del dato como base para la sostenibilidad, la eficiencia operativa y el bienestar animal.
Con más de 15 años de experiencia en automatización e innovación, el ejecutivo explicó que hoy los centros productivos operan bajo una presión creciente para reducir costos, optimizar recursos, cumplir estándares de sostenibilidad y avanzar en digitalización, todo de manera simultánea “Nuestros clientes están bajo una presión increíble para reducir costos, mejorar la prestación, gestionar la sostenibilidad y digitalizar sus procesos. Eso exige tomar decisiones más rápidas y mejor informadas”, señaló Córdova.
Datos confiables: el núcleo de la acuicultura sostenible
Durante su exposición, Córdova explicó que la sostenibilidad, tal como la define la ONU, se construye a partir de la integración de tres dimensiones: económica, social y ambiental. En ese equilibrio, la instrumentación y la agricultura de precisión cumplen un rol clave, especialmente en sistemas intensivos como los RAS.
El especialista fue enfático en que no basta con operar “al ojo” o basarse únicamente en la experiencia del operador. La acuicultura moderna requiere datos precisos, confiables y en tiempo real para gestionar variables críticas como oxígeno disuelto, pH, temperatura, salinidad y consumo de agua.“La agricultura de precisión es la herramienta que nos permite llegar a una acuicultura sostenible, pero eso solo es posible cuando trabajamos con datos confiables, precisos y disponibles en el momento correcto”, afirmó.
En ese sentido, destacó que la instrumentación permite optimizar el uso de recursos como agua, energía y oxígeno, reducir consumos energéticos entre un 15% y un 40%, y mejorar de manera directa el bienestar animal, factor determinante para el desempeño productivo posterior en mar.

Riesgos de operar sin información confiable
Uno de los puntos críticos abordados fue el riesgo de operar con datos poco confiables o incorrectos. Según Córdova, una medición errónea puede provocar decisiones equivocadas, sobredimensionamiento de sistemas, consumo energético innecesario o fallas que deriven en mortalidades y pérdidas económicas.
En sistemas RAS, donde el control continuo de la calidad del agua es esencial, la confiabilidad del dato se vuelve un factor crítico de supervivencia operativa. “Un dato no confiable es peor que no tener dato, porque genera una falsa sensación de seguridad y nos puede llevar a tomar decisiones erróneas”, advirtió.
Para evitar estos riesgos, el expositor detalló los pilares que construyen la confiabilidad del dato: correcta selección del instrumento, instalación adecuada, protocolos de limpieza y mantenimiento, calibración periódica, validación con laboratorio, registro histórico, análisis de tendencias y sistemas de alarmas.
Instrumentación, trazabilidad y decisiones automatizadas
Córdova explicó que la confiabilidad del dato se sustenta en cinco conceptos clave: exactitud, precisión, trazabilidad, integridad y disponibilidad. Estos elementos no solo permiten controlar el proceso en tiempo real, sino también generar registros confiables para auditorías, certificaciones y cumplimiento normativo.
La instrumentación moderna, agregó, no solo mide, sino que habilita la automatización de decisiones, reduce errores humanos y permite operar 24/7 con parámetros controlados, fortaleciendo la resiliencia del sistema frente a eventos críticos.
Como caso práctico, destacó la experiencia de Invermar, socio estratégico de Endress+Hauser, donde más de 300 sensores operan de forma continua, permitiendo una circulación superior al 98% y una producción altamente predecible, sin pérdidas relevantes desde el inicio de sus operaciones.
El dato como base del futuro acuícola
En el cierre de su presentación, Óscar Córdova reforzó que la sostenibilidad en acuicultura no es posible sin eficiencia, y que la eficiencia depende directamente de contar con datos exactos, precisos y trazables. En esa línea, la confiabilidad del dato se consolida como el núcleo que conecta la acuicultura de precisión con una acuicultura verdaderamente sostenible.
La presentación dejó un mensaje claro para la industria: invertir en instrumentación robusta, protocolos adecuados y gestión avanzada del dato ya no es una opción, sino una condición básica para enfrentar los desafíos productivos, ambientales y regulatorios del presente y del futuro.


















