La reciente confirmación de un arancel adicional del 10% a las exportaciones chilenas por parte de Estados Unidos no solo vulnera el espíritu del Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente, sino que amenaza directamente la competitividad de la salmonicultura, uno de los pilares productivos de la región de Los Lagos. Según reportó Emol el 1 de agosto, este arancel será aplicado de inmediato, con la posibilidad de que suba a un 15% o 20% en los próximos meses si no se logra un acuerdo específico.
Aunque desde Cancillería se ha declarado que este 10% es un “mal menor” frente a un posible gravamen más alto, el sector exportador no comparte esa mirada optimista. Arturo Clément, presidente de SalmonChile, fue categórico: “Cualquier arancel por sobre el 10% sigue siendo muy negativo para la industria”, recordando que competidores directos como Canadá mantienen arancel cero en EE.UU., lo que genera una desventaja directa.
Impacto en la región de Los Lagos y riesgo de perder mercado
El mercado estadounidense es clave para el salmón chileno y este arancel llega en un momento de altos costos sanitarios y logísticos. La medida golpeará directamente a la región de Los Lagos, epicentro de la industria, afectando empleos, inversión y el desarrollo de miles de pymes vinculadas a la cadena de valor salmonera.
Si bien países como Noruega hoy enfrentan un arancel mayor (15%), otros competidores —como Canadá— mantienen condiciones preferentes que los hacen más atractivos para los compradores estadounidenses. Esta diferencia erosiona la posición competitiva de Chile en un mercado donde cada punto porcentual de precio importa. Además, la incertidumbre sobre una eventual alza futura al 15% o 20% agrava la tensión y podría afectar contratos de largo plazo.
Un esfuerzo país para volver al arancel cero
La experiencia muestra que es posible alcanzar acuerdos favorables. Estados Unidos ya ha negociado condiciones más ventajosas con Japón y la Unión Europea; Chile no puede quedarse atrás. Los gremios exportadores ya están trabajando juntos en una estrategia común para que el país vuelva al arancel cero, de acuerdo con lo expresado por Clément en entrevista con El Líbero.
El Gobierno debe asumir este desafío como prioridad política y económica. Cada día con aranceles adicionales significa pérdida de competitividad y entrega ventajas a nuestros competidores. La Cancillería, la Subrei y los gremios deben actuar en bloque, utilizando todos los canales diplomáticos disponibles para revertir la medida.
Conclusión: proteger el salmón chileno es proteger el desarrollo regional
La salmonicultura chilena es un motor económico para el sur de Chile y uno de los principales generadores de empleo y divisas del país. Perder competitividad en Estados Unidos tendría efectos profundos en la Región de Los Lagos y en toda la economía nacional.
Defender al salmón chileno no es solo una causa sectorial: es proteger empleo, inversión y el desarrollo de miles de familias. La tarea es clara: Chile debe recuperar el arancel cero y mantener su posición de liderazgo en uno de los mercados más exigentes y valiosos del mundo.


















