Una nueva tensión emerge tras una de las mayores operaciones recientes en la industria global del salmón. La compañía Cermaq presentó una reclamación económica contra Grieg Seafood por más de NOK$230 millones (aproximadamente US$23 millones) pocos meses después de concretarse la venta de importantes activos en Canadá y el norte de Noruega. Asi lo dio a conocer el medio IntraFish.
La disputa se produce luego de que, el 29 de diciembre del año pasado, Grieg Seafood completara la venta de sus operaciones en Finnmark y Canadá a Cermaq. El acuerdo, uno de los más relevantes del sector acuícola en el último tiempo, fue cerrado por NOK$10.200 millones (US$1.020 millones).
Sin embargo, tras la transacción, Cermaq notificó formalmente a Grieg una reclamación vinculada al contrato de compraventa de acciones firmado durante la operación.
Según informó Grieg Seafood en un comunicado al mercado, la reclamación se relaciona con el ajuste de determinados aspectos financieros y comerciales correspondientes al período comprendido entre la denominada fecha de “locked box” —mecanismo habitual en operaciones corporativas para fijar el valor de la compañía— y la fecha final de cierre del acuerdo.
Una disputa por más de NOK$230 millones (US$23 millones)
De acuerdo con el reporte bursátil, el monto reclamado por Cermaq asciende a aproximadamente NOK$185 millones (US$18,5 millones), además de CAD$6,6 millones. Convertido al tipo de cambio actual, el total equivale a cerca de NOK$231 millones (US$23,1 millones).
La cifra, aunque significativa, representa una fracción del valor total de la operación.
Grieg descarta la reclamación
Desde Grieg Seafood reaccionaron rápidamente a la notificación. La empresa señaló que parte del reclamo se originaría en un malentendido técnico relacionado con el ajuste financiero de la transacción.
Según la compañía, ese ajuste ya fue contabilizado previamente en su informe del cuarto trimestre, por lo que no correspondería una nueva compensación.
En cuanto al resto de los puntos incluidos en la reclamación, la firma fue categórica. “La empresa rechaza esas partes de la reclamación y considera que carecen de fundamento”, indicó Grieg en su comunicación oficial.
Pese a la controversia, la compañía subrayó que el proceso no tendrá impacto en el dividendo previamente anunciado para sus accionistas, intentando así contener cualquier preocupación en el mercado.
La disputa abre un nuevo capítulo tras una operación que reconfiguró el mapa de activos en la salmonicultura internacional y que ahora enfrenta a dos de los actores más relevantes del sector.


















