La certificación en la industria de productos del mar consolidó en 2025 uno de sus mayores avances recientes. Los programas de Mejores Prácticas en Acuicultura (BAP) y Best Seafood Practices (BSP), impulsados por la Global Seafood Alliance (GSA), cerraron el año con 7.808 mejoras implementadas en operaciones certificadas en todo el mundo.
La cifra refleja el impacto directo de las auditorías de terceros exigidas para obtener y mantener la certificación, proceso que obliga a corregir cada inconformidad detectada. Solo al cierre de 2025, la producción certificada a nivel de planta superó los 3,2 millones de toneladas métricas.
Seguridad alimentaria y sostenibilidad lideran los avances
Las mejoras documentadas abarcaron toda la cadena productiva: plantas de procesamiento, centros de cultivos —incluyendo unidades en barbecho—, criaderos y fábricas de alimentos.
Del total de acciones correctivas, 2.523 estuvieron vinculadas a seguridad alimentaria y 2.542 a responsabilidad social, consolidándose como las áreas con mayor intervención. A ellas se sumaron 1.950 mejoras en responsabilidad medioambiental, 505 en bienestar animal y 288 en trazabilidad.
El crecimiento del programa fue de 3% en 2025, alcanzando 4.308 productores certificados en 45 países. De ese total, 563 corresponden a plantas de procesamiento (tanto de cultivo como de captura silvestre), 3.223 a centros de cultivos, 364 a criaderos y 158 a fábricas de alimentos. Además, la organización cerró el año con 16 buques certificados.
Respaldo del mercado y nuevos hitos internacionales
Más de 200 empresas minoristas y de servicios de alimentación en el mundo se comprometieron a abastecerse de productores con certificación BAP, reflejando el respaldo del mercado a los esquemas de verificación independiente. La tasa global de retención del programa BAP alcanzó el 86%, indicador que evidencia continuidad y confianza en el modelo.
“Las casi 8.000 mejoras realizadas en las instalaciones certificadas por BAP y BSP en 2025 reflejan poderosamente el compromiso con la mejora continua”, señaló el CEO de la GSA, Mike Kocsis, destacando el rol de productores y socios estratégicos en la promoción de prácticas responsables.
El año también dejó hitos relevantes: Profand Vessels se convirtió en la primera empresa en Argentina en obtener certificación BSP para sus embarcaciones; Harimanada Co., Ltd. fue el primer productor de ostras certificado BAP en Japón; y Yumbah Aquaculture logró el mismo reconocimiento en Australia.
Adicionalmente, la GSA anunció que pondrá fin a la ablación del tallo ocular en productores certificados BAP antes de 2030 y presentó una investigación global desarrollada junto a GlobeScan para analizar las decisiones de compra relacionadas con productos del mar y etiquetas de certificación.
Con estos resultados, la certificación acuícola refuerza su posicionamiento como herramienta clave para elevar estándares en seguridad, sostenibilidad y transparencia en la industria mundial de alimentos marinos.


















