El uso de peces triploides se ha consolidado como una estrategia clave para la producción comercial de salmónidos, gracias a que su esterilidad evita la maduración sexual durante el cultivo y reduce los riesgos ambientales asociados a eventuales escapes. Sin embargo, un nuevo estudio presentado en el 13th World Congress on Genetics Applied to Livestock Production (WCGALP 2026) advierte que los modelos genéticos convencionales podrían estar sobrestimando el potencial productivo de estos animales si no consideran adecuadamente su condición cromosómica.
La investigación, liderada por científicos de Hendrix Genetics/Troutlodge y Wageningen University & Research, fue presentada en la sesión de Acuicultura por la autora principal, la Dra. Katharina Correa, genetista de la unidad de salmónidos y parte del equipo que apoya las operaciones de Troutlodge en Chile. El estudio evaluó cómo incorporar correctamente los diferentes niveles de ploidía —diploides y triploides— en los programas de evaluación genética de trucha arcoíris utilizados a nivel comercial.
El problema: modelos diseñados para peces diploides
En la actualidad, la mayoría de las evaluaciones genéticas comerciales utilizan modelos desarrollados para organismos diploides. Sin embargo, estos métodos no representan adecuadamente la herencia genética de los peces triploides, cuyo proceso de formación genera una estructura genética distinta.
Según los investigadores, esta diferencia puede introducir errores en la estimación de los valores genéticos (Estimated Breeding Values, EBV), afectando la precisión con que se seleccionan los futuros reproductores del programa.
La heredabilidad de los triploides estaba siendo sobreestimada
Uno de los hallazgos más relevantes fue que ignorar la ploidía infló la heredabilidad del peso de cosecha en truchas triploides.
Mientras el modelo convencional estimó una heredabilidad de 0,30, los modelos que incorporaron correctamente la condición triploide redujeron esa cifra a 0,22, independientemente del parámetro biológico utilizado en los análisis.
En contraste, la heredabilidad del peso de cosecha en peces diploides permaneció estable en 0,48, demostrando que el principal efecto del nuevo enfoque ocurre específicamente en las evaluaciones de triploides.
Los autores explican que esta corrección no implica una menor capacidad de respuesta a la selección genética, sino una representación mucho más precisa de la variación genética realmente disponible.
Una fuerte relación genética entre diploides y triploides
Otro resultado relevante para los programas de mejoramiento es que la correlación genética entre el desempeño de peces diploides y triploides se mantuvo cercana a 0,67 en todos los escenarios analizados.
Esto indica que ambos comparten gran parte de la base genética responsable del crecimiento, por lo que la selección realizada sobre reproductores diploides continúa siendo efectiva para mejorar el rendimiento de los peces triploides destinados a producción comercial.
Menos sesgo en los valores genéticos
El estudio también mostró que los modelos tradicionales generan una importante distorsión en los valores genéticos estimados.
Cuando se ignoró la ploidía, los EBV presentaron un sesgo de dispersión cercano al 21%, lo que puede alterar la comparación entre familias y afectar la jerarquización de los mejores candidatos para reproducción.
En cambio, los modelos que incorporaron explícitamente la ploidía prácticamente eliminaron este problema, entregando estimaciones mucho más consistentes y comparables entre distintos grupos de animales.
Implicancias para la industria
Para empresas de genética y productores que trabajan con peces triploides, los resultados tienen una aplicación inmediata.
Los investigadores recomiendan que los programas comerciales construyan matrices de parentesco que incorporen explícitamente el nivel de ploidía y monitoreen sistemáticamente posibles sesgos en los valores genéticos durante cada evaluación.
De acuerdo con los autores, estas medidas permiten mantener una escala consistente de los valores genéticos entre peces diploides y triploides, mejorando la confiabilidad de la selección cuando los reproductores son diploides, pero la producción comercial utiliza peces triploides.
Un avance para el mejoramiento genético de salmónidos
Aunque el estudio se desarrolló en trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss), sus conclusiones tienen especial relevancia para toda la industria de los salmónidos, donde el uso de triploides continúa expandiéndose como una herramienta para mejorar el desempeño productivo y fortalecer la sostenibilidad ambiental.
Los autores concluyen que incorporar la ploidía en las evaluaciones genéticas no solo corrige la sobreestimación de la heredabilidad, sino que también entrega valores genéticos más robustos y comparables, ofreciendo beneficios prácticos inmediatos para los programas comerciales de mejoramiento genético.



















