Recientemente, la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) realizó dos requerimientos de información a las empresas Australis y Cooke Aquaculture, luego de que se reportara la muerte de dos ejemplares de ballena jorobada en las regiones de Magallanes y Aysén, respectivamente.
En Magallanes, el cetáceo fue hallado dentro de la Reserva Nacional Kawésqar, mientras que en Aysén se encontró en el Parque Nacional Laguna San Rafael.
Al respecto, Cooke Aquaculture contó a InfoSALMON que el hallazgo de la ballena varada fue en un localización distante de un centro de cultivo que actualmente no se encuentra en operaciones, por estar en un período de descanso sanitario.
La compañía precisó que el 29 de octubre notificó a Sernapesca el avistamiento del cetáceo, el cual ese día se encontraba semi hundido fuera del área del centro de cultivo.
“Sin perjuicio de lo anterior, Cooke Aquaculture, como empresa comprometida con el cuidado ambiental, ha colaborado activamente con las autoridades en la investigación de las causas que generaron la muerte de la ballena, poniendo todos los medios humanos y tecnológicos a disposición de Sernapesca para la toma de muestras del cetáceo, el correspondiente registro audiovisual de la parte sumergida del animal y su fijación en lugar seguro”, aseguró la empresa.
Cooke también recordó que está realizando, “mediante un proceso voluntario, la relocalización de sus operaciones que se encuentran en las cercanías de áreas protegidas, aun cuando no existe ningún centro de Cooke ubicado al interior de un Parque Nacional”, destacaron.
Respecto al hallazgo de la ballena, “confiamos en que la investigación en curso confirmará que no existe relación alguna entre las actividades productivas de Cooke y la muerte de la especie encontrada”, enfatizaron.
En el caso de Australis, previamente comentó a nuestro medio que la tarde del lunes 28 de octubre, la empresa activó rápidamente las medidas de contingencia y protocolo correspondiente en el centro Muñoz Gamero 1, debido al hallazgo de un cetáceo en descomposición que emergió en el sector de cultivo.
Detallaron que se realizó una inspección visual desde la superficie de las estructuras del centro, sin detectarse daños ni fuga de peces. El hecho fue comunicado oportunamente a las autoridades pertinentes y están abiertos a la investigación.
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