Dag Sletmo, el vicepresidente senior del gigante de los préstamos para productos del mar DNB Bank, estuvo presente en la reunión anual de Seafood Norway donde abordó el futuro de la industria salmonicultora.
En la instancia Sletmo destacó los aspectos positivos, como el papel potencial del cultivo del salmón en la lucha contra el calentamiento global y el colapso de la biodiversidad, pero también advirtió de las repercusiones negativas, citando los problemas medioambientales locales y la preocupación por el bienestar de los animales.
Subrayó la necesidad de que el sector afronte los problemas de relaciones públicas y aconsejó un cambio de discurso hacia la sostenibilidad en lugar de los beneficios económicos.
Un aspecto fundamental, según el ejecutivo, es la necesidad de un sentido de urgencia a la hora de abordar los retos de la industria. Algo difícil, señaló, dado que los problemas actuales limitan el crecimiento de la oferta, manteniendo así los altos precios del salmón y la rentabilidad.
Sostuvo que, sin una acción rápida, los aspectos negativos de las problemáticas anteriormente señaladas pueden llegar a dominar. «Es importante actuar ahora, y no acomodarse demasiado mientras sube la temperatura, como la rana en la olla», concluyó.



















