La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU (FDA) revoluciona la etiqueta «saludable»: Nuevas normas permiten a alimentos como el salmón, el aceite de oliva, los frutos secos, las semillas y ciertas frutas y verduras enlatadas lucir el sello de aprobación. Esta actualización, basada en la ciencia más reciente, ayudará a los consumidores a tomar decisiones más informadas y saludables.
Las actualizaciones imponen restricciones más estrictas en el contenido de grasas saturadas, sodio y azúcares añadidos en los alimentos. Además, establecen un requisito mínimo de nutrientes esenciales provenientes de grupos alimentarios clave como frutas, verduras o lácteos bajos en grasa.
Esto marca el primer cambio importante en las normas de etiquetado de alimentos «saludables» en 30 años. Alimentos como el pan blanco, los cereales azucarados y los yogures azucarados que antes calificaban ya no cumplirán con los requisitos. La FDA argumentó que estas actualizaciones reflejarán mejor la comprensión científica actual de la nutrición y brindarán a los consumidores una guía más clara para tomar decisiones más saludables.
«Es vital que nos enfoquemos en los principales impulsores para combatir las enfermedades crónicas, como la alimentación saludable. Ahora, las personas podrán buscar la declaración de «saludable» para ayudarlos a encontrar alimentos nutritivos fundamentales para ellos y sus familias», manifestó el comisionado de la FDA, Dr. Robert Califf, en un comunicado.
Salud pública
Las normas revisadas llegan en un momento en que Norteamérica y Chile enfrentan una carga significativa de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta, incluidas las enfermedades cardíacas, el cáncer y la diabetes, que son los principales contribuyentes a la discapacidad y la mortalidad. Según la FDA, la mayoría de los estadounidenses exceden los límites dietéticos recomendados para grasas saturadas, azúcares añadidos y sodio, al tiempo que consumen insuficientes frutas y verduras.
Jim Jones, subcomisionado de alimentos humanos de la FDA, enfatizó el impacto potencial del etiquetado en la salud pública, afirmando que «el etiquetado de alimentos puede ser una poderosa herramienta para el cambio».
Implicaciones
El uso de la etiqueta «saludable» seguirá siendo voluntario para los fabricantes de alimentos. Las empresas cuyos productos cumplan con los estándares actualizados pueden comenzar a utilizar la etiqueta a principios del próximo año, mientras que las que actualmente no califican tienen tres años para reformular sus ofertas.
«La declaración actualizada también podría resultar en un suministro de alimentos más saludable si los fabricantes optan por reformular sus productos para cumplir con la nueva definición», afirmó Jones.
Además, la FDA está trabajando para crear un símbolo en la parte frontal del paquete para ayudar a los consumidores a identificar rápidamente los productos que cumplen con los criterios de «saludable».



















