Las exportaciones de productos del mar provenientes de Chile hacia Rusia sufrieron una reducción del 25% en volumen y un descenso del 35% durante el primer semestre del 2026. De acuerdo con los datos de la aduana chilena analizados por el centro de estudios del Consejo del Pescado de Rusia, el total de las exportaciones consolidó 21.000 toneladas por un valor de USD 106 millones, todo esto según lo publicado en el sitio FishNet.Ru. Este escenario responde directamente al avance operativo de la producción interna rusa, liderada por la empresa rusa Inarctica, que ha comenzado a ocupar los espacios comerciales que históricamente dominaba el salmón congelado chileno.
Caída generalizada en los envíos
El informe desglosado por especies, revela que el Salmón del Atlántico congelado sufrió el impacto más severo, con un desplome del 45% en volumen y un 55% en valor, lo que equivale a un envío de 7 mil toneladas con un valor de USD 44 millones. Por otra parte, el filete del Salmón del Atlántico experimentó una reducción del 15% en toneladas y un 20% en valor, equivalente a USD 11 millones.
En lo que respecta al Salmón Coho entero, la categoría se mantuvo estable en volumen con 4 mil toneladas exportadas pero que registró una baja del 5% en su valor (USD 25 millones), mientras que los filetes de Coho, sufrieron una baja drástica del 85% facturando ventas en el mercado ruso por solo USD 1 millón.
El factor Inarctica y competencia interna
La explicación detrás del retroceso de Chile no se asocia a una falta de interés del consumidor ruso por el pescado rojo, ya que el mercado global de consumo en ese país se expandió un 18% en volumen desde 2022. La verdadera causa se encuentra en el agresivo avance operativo ruso en la cosecha y engorda del salmón. En el caso de la compañía rusa Inarctica, sus informes financieros revelan que su volumen de cosecha aumentó un 59% en el primer cuatrimestre del 2026, logrando un procesamiento de 8,8 mil toneladas de salmón (un 63% superior al año 2025).
Pese a que en el año 2025, Inarctica cerró con pérdidas netas, la empresa logró revertir la tendencia gracias a que su biomasa en el agua creció un 33% al cierre del año pasado, alcanzando las 30,1 mil toneladas. Esto les permite hoy abastecer de forma prioritaria el circuito minorista y de restaurantes con pescado fresco local en plazos de entrega de solo dos a tres días, algo que el salmón no puede lograr por temas logísticos.
Mejillones chilenos salvan la balanza comercial
En contraste con las cifras negativas que afectaron a la industria del salmón, los mitílidos chilenos lograron consolidarse como el único producto nacional con saldo positivo en el mercado ruso. Las exportaciones de mejillones cocidos y congelados anotaron un crecimiento del 20% en volumen y un incremento del 50% en su valor aduanero, alcanzando un total de 8,5 mil toneladas por un valor de USD 25 millones.
Este incremento se alinea con una tendencia de consumo minorista al alza en los periodos anteriores, permitiendo a los productores de la Región de Los Lagos mantener una posición de liderazgo en el segmento de los bivalvos dentro de dicho mercado.


















