La bacteria Piscirickettsia salmonis, responsable de la piscirickettsiosis —o Septicemia Rickettsial del Salmón (SRS)—, continúa siendo el mayor desafío sanitario para la salmonicultura chilena y una preocupación creciente para la producción global de salmónidos. Esta enfermedad multisistémica, transmitida principalmente por el agua y capaz de generar mortalidades masivas, provoca pérdidas anuales estimadas entre US$400 y US$700 millones en Chile, país que concentra cerca del 30 % de la producción mundial de salmón de cultivo.
Pese a su relevancia económica y sanitaria, el conocimiento funcional de este patógeno ha avanzado lentamente. Durante años, su clasificación taxonómica errónea como una rickettsia estrictamente intracelular obstaculizó la investigación y retrasó el desarrollo de métodos de cultivo adecuados. Aunque hoy se reconoce su capacidad para crecer en distintos ambientes —desde medios sólidos hasta el interior de células hospedadoras—, aún persisten grandes vacíos sobre su regulación génica, sus factores de virulencia y los genes esenciales para su supervivencia.
Un reciente estudio chileno integrador aborda esta brecha mediante un análisis genómico y experimental enfocado en genes asociados a la transformación natural, un mecanismo de transferencia horizontal que permite a muchas bacterias captar ADN externo e incorporarlo a su genoma. Esta capacidad suele depender de una maquinaria genética compleja, y su exploración en P. salmonis ha revelado una paradoja evolutiva.
Un canal roto en una maquinaria conservada
El análisis de todos los genomas disponibles de P. salmonis mostró que el gen comEC, clave para transportar ADN hacia el interior celular durante la transformación natural, está interrumpido por elementos transponibles en todas las cepas secuenciadas. Esta alteración sugiere un evento evolutivo antiguo y ampliamente fijado que habría inactivado la captación de ADN.
El hallazgo es inusual: en bacterias naturalmente competentes, la pérdida de esta capacidad suele deberse a alteraciones en genes reguladores o en estructuras superficiales, pero rara vez en el canal central de translocación. En P. salmonis, el locus aparece fragmentado por múltiples inserciones móviles, con deleciones, cambios de marco y dominios incompletos, lo que confirma la ausencia de una versión funcional intacta.
Esta interrupción podría interpretarse bajo el modelo de conflicto intragenómico entre elementos móviles y sistemas de transformación natural. Según esta perspectiva, la captación de ADN serviría como mecanismo para eliminar elementos genéticos perjudiciales, mientras que estos evolucionarían estrategias para bloquearla. La abundancia de transposasas en el genoma de P. salmonis y su limitada adquisición de genes de resistencia antimicrobiana son coherentes con un escenario de aislamiento genético prolongado.

Genes activos sin su función original
Paradójicamente, otros genes relacionados con la transformación natural —como comEA, comFB, comM, comL y dprA— permanecen intactos y altamente conservados entre los genogrupos más prevalentes en Chile. Aunque muestran divergencia evolutiva respecto de homologías externas, conservan dominios estructurales que sugieren funciones biológicas relevantes.
Experimentos de expresión génica demostraron que varios de estos genes se activan durante la infección de células SHK-1, derivadas de macrófagos de salmón. En particular, comFB, comL, comM y recA presentaron niveles de expresión elevados durante la interacción con el hospedador, especialmente en la cepa Psal-104b. Este comportamiento indica que, aun sin una transformación natural operativa, estos determinantes podrían participar en procesos fisiológicos alternativos.
Restaurar lo perdido tiene costos
Para evaluar las consecuencias de recuperar la función ausente, los investigadores introdujeron versiones funcionales del gen comEC provenientes de bacterias naturalmente competentes —como Legionella pneumophila y Vibrio cholerae— en el cromosoma de P. salmonis. La expresión inducida de estos homólogos provocó una inhibición severa del crecimiento bacteriano, evidenciando un costo significativo en términos de aptitud biológica.
En contraste, un homólogo proveniente de Piscirickettsia litoralis no afectó el crecimiento bajo condiciones equivalentes. Aunque su funcionalidad plena aún debe evaluarse, los resultados sugieren que la pérdida de comEC podría haber sido favorecida por presiones selectivas que penalizan su actividad en este contexto bacteriano.
CRISPRi revela funciones específicas por genogrupo
El estudio profundizó en el papel de los genes conservados mediante su represión selectiva con interferencia CRISPR inducible. Los resultados mostraron que:
- La represión de comL/bamD comprometió gravemente la viabilidad en la cepa Psal-104b y desempeñó un rol crítico durante la infección en Psal-103.
- La inhibición de comM redujo la citopatogenicidad en ambas cepas.
- La represión de comFB, recA y comEA generó efectos moderados o retrasos en el daño celular según el genogrupo.
- dprA no mostró efectos detectables.
Estos resultados evidencian que la contribución de estos genes a la fisiología y patogenicidad bacteriana es específica del gen y del linaje, y que algunos —como bamD— pueden estar vinculados a funciones esenciales más allá de su papel original en la transformación natural, como el ensamblaje de proteínas de la membrana externa.

Más allá de la transformación natural
En conjunto, el trabajo revela que P. salmonis conserva un conjunto de genes asociados a la transferencia genética horizontal que influyen en su aptitud biológica pese a la inactivación irreversible de su canal principal de captación de ADN. Además de aportar conocimientos sobre la evolución funcional del patógeno, el estudio establece una plataforma genética versátil —basada en integración cromosómica, expresión heteróloga y CRISPRi— que amplía significativamente las herramientas disponibles para su investigación.
Este avance no solo permite explorar con mayor profundidad la biología de uno de los principales patógenos de la acuicultura, sino que abre la puerta al desarrollo de estrategias biotecnológicas futuras orientadas a su control y a la comprensión de sus mecanismos de adaptación.


















