Un innovador estudio publicado en la revista North American Journal of Aquaculture plantea un giro relevante en la gestión de centros de cultivo de salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha): producir un mayor número de peces más pequeños podría ser más efectivo que cultivar menos individuos de mayor tamaño.
La investigación, liderada por científicos del National Marine Fisheries Service de Estados Unidos, comparó durante cinco años dos estrategias de cultivo en la instalación Round Butte Hatchery/Pelton Ladder, en Oregón. Los resultados desafían uno de los principios más extendidos en acuicultura: que “más grande es mejor”.
Un paradigma en revisión
Históricamente, los programas de hatchery han priorizado la liberación de smolts más grandes, bajo la premisa de que tienen mayores probabilidades de sobrevivir en su transición al océano. Sin embargo, este estudio demuestra que esa estrategia puede tener efectos no deseados, como un aumento en la proporción de machos que maduran precozmente (los llamados minijacks) y un menor retorno de adultos de mayor edad, más valiosos desde el punto de vista reproductivo y pesquero.
Frente a este escenario, los investigadores evaluaron una alternativa: mantener la misma biomasa total en los estanques, pero distribuirla en más individuos de menor tamaño.
Diseño experimental: mismo “peso”, distinta estrategia
El experimento comparó dos enfoques:
- Big–Low (estándar): peces más grandes (~60 g), en menor número (~85.000 por unidad).
- Small–High (alternativo): peces más pequeños (~30 g), en mayor número (~150.000 por unidad).
Ambos tratamientos mantuvieron una densidad equivalente (biomasa por volumen), permitiendo aislar el efecto del tamaño y la abundancia.
Los peces fueron monitoreados tanto antes de su liberación —evaluando crecimiento, condición fisiológica y desarrollo— como después, mediante el seguimiento de su migración y retorno como adultos.
Resultados clave: más retornos y mejor estructura etaria
Los hallazgos son contundentes:
- Mayor retorno total de adultos: al ajustar por número de peces liberados, el grupo Small–High produjo más retornos en todas las edades.
- Mejor composición etaria: los peces pequeños tendieron a regresar a edades mayores (especialmente a los 4 años), lo que es deseable para la reproducción.
- Menos maduración precoz: el grupo de peces grandes presentó casi el triple de machos que maduraron tempranamente.
- Sin desventajas fisiológicas relevantes: pese a su menor tamaño, los peces del grupo Small–High no mostraron deterioro significativo en indicadores clave de calidad.
Aunque los peces grandes migraron ligeramente más rápido río abajo, esta ventaja no se tradujo en mejores resultados productivos globales.
Implicancias para la acuicultura
El estudio destaca un punto crítico: cuando la capacidad de cultivo está limitada por la densidad máxima permitida, redistribuir la biomasa en más peces pequeños puede ser una estrategia eficiente para aumentar la producción total.
Además, los autores proponen un enfoque flexible: liberar peces de distintos tamaños y abundancias como una forma de “diversificar el riesgo” frente a condiciones ambientales variables, tanto en ríos como en el océano.
Un cambio de enfoque necesario
En un contexto de declive de poblaciones de salmón y creciente incertidumbre ambiental, este estudio sugiere que revisar prácticas tradicionales no solo es recomendable, sino urgente.
“Los hatcheries deben considerar los trade-offs entre tamaño y abundancia para alcanzar sus objetivos productivos”, concluyen los autores, subrayando la necesidad de adaptar continuamente las estrategias de cultivo.
En síntesis, la investigación abre la puerta a una nueva lógica en la producción de salmón: no se trata solo de cultivar peces más grandes, sino de encontrar el equilibrio óptimo entre tamaño, cantidad y rendimiento a largo plazo.
Lea el estudio completo aquí: Trade-offs between release number and fish size for Chinook Salmon hatchery programs


















