Noruega dio un paso clave hacia una salmonicultura más sostenible con la adopción de un nuevo reglamento que autoriza el uso de sistemas de contención cerrada en el mar, incluso dentro de las denominadas zonas rojas del sistema de semáforos, donde las operaciones tradicionales deben reducir su biomasa debido al impacto de los piojos de mar en poblaciones silvestres, según publica salmonbusiness.
Noruega permite producción parcial en zonas rojas con jaulas cerradas
La nueva regulación, emitida por la Dirección de Pesca, permite que las empresas mantengan parte de su producción en estas áreas siempre que utilicen unidades cerradas que cumplan exigentes requisitos técnicos. Entre ellos se incluyen límites de densidad de población, eficiencia comprobada en filtración, prevención de fugas y desempeño documentado en bienestar animal y medioambiente.
El sistema de semáforos noruego clasifica las zonas de producción en verde, amarilla o roja, según el impacto estimado sobre el salmón salvaje. En las zonas rojas, las empresas deben reducir la producción. Sin embargo, con esta actualización, se habilita una opción de continuidad parcial bajo condiciones controladas, aunque con capacidad reducida respecto a las operaciones tradicionales.

Bluegreen impulsa producción sostenible con jaula cerrada Marine Donut
Uno de los primeros actores en alinearse con esta nueva normativa es Bluegreen, desarrollador del sistema Marine Donut, una jaula flotante cerrada que, según la compañía, cumple con los criterios establecidos en la sección 15 del reglamento. La estructura utiliza tomas de agua profundas, filtración UV opcional, barreras dobles para evitar escapes y un sistema integrado de recolección de residuos.
De acuerdo con Bluegreen, el Marine Donut ya ha completado dos ciclos de cultivo con cerca de 2.000 toneladas de salmón cosechado, reportando baja mortalidad, crecimiento eficiente y ausencia de tratamientos antiparasitarios. Aunque estos resultados provienen de reportes de la propia empresa, la tecnología ha sido destacada como un avance hacia la mitigación de los principales desafíos ambientales del sector.
La compañía adelantó además el desarrollo del Marine Donut 2.0, junto con la ampliación de su capacidad de fabricación tanto en Noruega como en Canadá, apostando a consolidarse como referente en soluciones cerradas para la producción acuícola sostenible.


















