El Programa Tecnológico Estratégico para la especie nativa Seriola lalandi es una iniciativa liderada por Acuinor y apoyada por CORFO. Su objetivo es desarrollar una industria de esta especie en Chile. Para ello se utilizan tecnologías de recirculación intensiva y se promueve una producción sostenible. Con la experiencia adquirida, sumada a la trayectoria en la industria de la acuicultura, InfoSALMON sostuvo una conversación con Gustavo Parada, Director Técnico del Programa Tecnológico Estratégico que lidera Acuinor, sobre las perspectivas y desafíos de la acuicultura en Chile.
-Con la experiencia acumula ¿Cómo el futuro de la acuicultura global en Chile?
“Creo que el interés por la acuicultura está en todo Chile. Acá está la capital pues tenemos dos grandes acuiculturas, que son la de los mitílidos y los salmonídeos. Pero creo que, en el futuro, vamos a poder hacer más acuicultura en otras partes. Mucho de eso se va a hacer por recirculación de agua, por lo menos en una parte de su cultivo, como está pasando, ya en salmones, o hasta la cosecha como lo estamos haciendo en el proyecto de seriola, donde lo hacemos hasta la cosecha en estanques”

-Transcurridos los años, ¿Cómo ha sido la evolución de la producción y cosecha de peces?
“En la actualidad está pasando que se están generando salmones más grandes para llevarlos al mar. En los años 90, llevábamos los peces de 60 a 70 gramos al mar. Hoy se llevan a 150 hasta 200 gramos al mar y más, gracias a que hay sistemas de cultivo que trabajan a mayores densidades, con mejores condiciones y ya se está trabajando con agua de mar, lo cual es un desafío”.
-Por dónde pasa ese desafío en relación al agua ¿Cómo lo podemos explicar técnicamente?
“El agua de mar no se comporta igual que el agua dulce, pues contiene mucho más azufre o tiene más sulfato. Los sistemas de cultivo de recirculación, sino no son bien diseñados, pueden acumular materia orgánica. Cuando son anóxicos el oxidante ya no está, que es el oxígeno, por lo tanto empiezan a aparecer otras bacterias que trabajan sin oxígeno o con muy bajo nivel, y ocupan nitrato que lo produce el mismo sistema y cuando ya no hay nitrato, está el sulfato, y éste en agua de mar es como 2000 veces más alto que en agua dulce, entonces ese sulfato se puede transformar en ácido sulfhídrico que es mortal para los peces. A veces mata a todo. Y ha sucedido en muchas partes”.
-Sobre los sistemas de recirculación, RAS, éstos también han tenido un recorrido que hoy cobran actualidad. ¿Cómo ha aumentado su demanda?
Los primeros sistemas se remontan al año 2000 más o menos. Asimismo, los primeros sistemas en agua dulce en el resto del mundo para el salmón, fueron en principio de los 90 para salmón en Escocia, en particular para eliminar una enfermedad que había, porque los peces no podían ser vacunados antes de enfermarse, entonces tuvieron que aislarlos a través de un sistema de recirculación, es decir, por razones sanitarias y que funciona hasta el día de hoy en Escocia.
El año 2000 aparece en Chile la primera planta que lo construyó Camanchaca con tecnología danesa. Luego la Fundación Chile en una empresa de desarrollo hizo Inacui, una planta que todavía está, que hoy es de Yadran. Desde ahí se han ido intensificando los usos, hay más conocimiento, sobre cómo hacer estos proyectos. Lo último son los sistemas autónomos que son sistema de recirculación que está marcando una tendencia. La primera que se hizo así, es una empresa que no engorda, sino que solamente maquila que se llama Lago Sofia. Entonces podemos decir que hoy día la tendencia es hacer cultivo hasta pesos más altos y eso no necesariamente son con los mismos diseños. El diseño se debe ir adaptando a la necesidad del pez”.

-Ahora si pudiéramos hablar de desafíos y oportunidades en cultivo de agua dulce ¿cuál es su opinión?
“Hay posibilidades, eso está probado. El Fresh Water Institute de Estados Unidos, hizo una prueba para hacer todo en agua dulce hasta la cosecha de 3 a 4 kilos. Esto funcionó bastante bien, de eso incluso hay un paper. Ahí se muestra cómo mejora hacerlo en tierra. Baja la huella de carbono, o sea el costo no es mayor que hacerlo en balsa jaula, el problema es hacerlo en la escala de la industria actual que es una inversión gigantesca que no se puede reemplazar una vez hecha. A lo mejor en el futuro van a comenzar a parecer plantas, que son absolutamente limpias, una de las gracias que tiene el sistema es que no botan nada, bota agua limpia, hay una purga muy pequeña de agua”.
-Teniendo claro que hay un camino que recorrer ¿Cómo se observa la implementación en el futuro?
El agua en un sistema de recirculación, que alcanza un 0,5% del total del agua que circula con los peces, por ello es una decisión técnica económica. Lo importante de esto, es que no hay costos anexos, como cuando se produce en mar, donde hay costos de logística que hay que mover, hay una inversión en barcos, que también hay que sumar y por ello hay una serie de ventajas de hacerlo en tierra. No sólo es una oportunidad, pero para Chile también es un desafío. Claramente, va a existir competencia con otras parte del mundo, donde la posibilidad de hacerlo en el mar no existe”.



















