En la búsqueda de alternativas sostenibles a los ingredientes convencionales en la acuicultura, investigadores evaluaron el uso de Psomi™, una proteína unicelular obtenida a partir de la bacteria metilotrófica Methylovorus menthalis, como reemplazo parcial de harinas de soya, sangre y gluten de trigo en los alimentos para salmón del Atlántico (Salmo salar) durante su fase marina.
El estudio, que se extendió por dos ensayos de entre cinco y seis meses, evaluó dietas extruidas con distintos niveles de Psomi™ (de 0 % a 30 %), en peces de tamaño mediano (0,4 kg) y grande (1 kg). Los resultados revelan que esta innovadora fuente proteica podría sustituir hasta un 20 % de los ingredientes convencionales sin comprometer parámetros clave de rendimiento, eficiencia nutricional o salud de los peces.
Mejor rendimiento y alta supervivencia
En los peces medianos, la inclusión de un 10 % de Psomi™ mejoró la ingesta de alimento, mientras que niveles superiores al 20 % no generaron beneficios adicionales. En tanto, en los salmones más grandes, niveles de hasta 24 % no afectaron el crecimiento, el consumo ni la conversión alimenticia, manteniendo una supervivencia superior al 96 % en ambos ensayos.
Los indicadores de eficiencia proteica, como la retención neta de proteínas y la tasa de deposición proteica, se mantuvieron estables con inclusiones de hasta 24 % de Psomi™, mostrando un desempeño comparable al de las dietas tradicionales.
Salud y calidad del filete intactas
El estudio también examinó parámetros fisiológicos y de salud intestinal. Las variaciones en los índices viscerosomáticos, la bioquímica sanguínea y la histología intestinal fueron mínimas, lo que sugiere que Psomi™ no genera efectos adversos en la salud general del salmón.
En cuanto a la calidad del filete, no se detectaron cambios significativos en la composición de nutrientes ni en el perfil de ácidos grasos. Incluso, en los peces grandes se observó una mejora en la intensidad del color rojo y el croma del filete, lo que podría representar un valor agregado para la industria.
Un paso hacia la acuicultura sostenible
Actualmente, la producción mundial de salmónidos supera los tres millones de toneladas y representa cerca del 10 % del valor global de la acuicultura. Sin embargo, la creciente dependencia de ingredientes terrestres —como la soya— está aumentando la huella de carbono del sector y presionando los recursos agrícolas.
En este contexto, las proteínas unicelulares como Psomi™ se perfilan como una alternativa prometedora. Producidas a partir de microorganismos que aprovechan fuentes de carbono simples, pueden generarse en sistemas controlados con bajo consumo de agua y energía, y con una huella ambiental casi nula.
La bacteria Methylovorus menthalis —utilizada para producir Psomi™— convierte metanol en biomasa rica en proteínas, ofreciendo una vía eficiente y sostenible para obtener ingredientes de alta calidad nutricional.
Los resultados indican que Psomi™ puede reemplazar hasta un 20 % de las proteínas tradicionales en dietas para salmón del Atlántico durante su fase marina (0,4–2 kg), sin comprometer el crecimiento, la utilización de nutrientes, la salud ni la calidad del filete.
Este hallazgo refuerza el potencial de las proteínas microbianas como pilares de una acuicultura más sostenible y resiliente, capaz de reducir la presión sobre los ecosistemas terrestres y marinos, sin perder eficiencia productiva ni calidad alimentaria.
Lea el estudio completo aquí: Single-cell protein meal produced from Methylovorus menthalis (Psomi™) in extruded aquafeeds for seawater phase Atlantic salmon (Salmo salar L.): Impacts on growth performance, nutrient utilization, fish health, and fillet quality


















