Puerto Montt se mueve con un compás constante, como un latido entre el frío del mar y la vastedad de la Patagonia. Sus muelles marcados por el clima, el viento sur y las luces de la costanera hablan de una historia de memoria y acero en plena transformación. Hoy, esa maquinaria busca convertirse en marca, identidad y relato compartido.
La “Marca Puerto Montt” nació desde la calle. Omar Téllez, jefe de Marketing y Publicidad de la Municipalidad de Puerto Montt y responsable del desarrollo de la campaña, conversó con InfoSALMON sobre este proceso y su vínculo con la salmonicultura: “Inició con una participación ciudadana, que por lo demás fue la consulta ciudadana de la municipalidad donde más gente ha votado. Eso generó un interés mediático, por ser parte de ese ‘algo’ que estaba por venir”.
El objetivo superaba el simple ensamblaje de un logo; buscaba reconocer a la ciudad como la sala de máquinas del sur, como una capital con peso histórico, geografía y talento.
“Dentro de esas fortalezas de marca está nuestro valor agregado, exclusivo de esta urbe, que es nuestro valor por historia, como es Monte Verde, que es nuestra geografía, al ser un puerto natural, y eso lleva de la mano un capital que vive en esta ciudad única. Acá todos tenemos un capital que aportar a esta capital regional, por eso aquí: Todos somos Capital”, manifestó.

Del fiordo al mercado global
La marca necesita anclarse en la realidad material. Un ejemplo tangible de esta proyección es el reciente anuncio del nuevo Centro de Información Turística frente a la Plaza de Armas; una pieza de infraestructura donde habrá productos locales como el salmón y los mejillones, materializando el relato en un espacio de conexión entre el visitante y la ciudad.
Iniciativas como esta, sumadas a la charla magistral “Transformando la capital de la mano de la creatividad” que se hizo en la sede Puerto Montt de la Universidad Austral, dan cuenta de cómo la planificación urbana cobra forma.
En este paisaje, las balsas jaulas y plantas de proceso van más allá de la mera escenografía; la salmonicultura se vuelve un eje fundamental de la imagen contemporánea local.
Para el publicista, “tenemos que ver y entender que la salmonicultura es parte de la identidad contemporánea de Puerto Montt. Así como nuestro patrimonio está ligado al mar, a la conectividad y al espíritu emprendedor del sur de Chile, la industria salmonera ha contribuido al desarrollo económico, la generación de empleo y la proyección internacional de nuestra ciudad”.
La urbe se proyecta como un ecosistema donde el metal de la industria se cruza con el turismo, la educación y la innovación.
“Desde la Marca Puerto Montt buscamos integrarla más allá de una actividad productiva, como parte de un ecosistema de innovación, conocimiento y talento que convive con la cultura, el turismo, la gastronomía y la calidad de vida. Nuestro desafío es mostrar una ciudad diversa, donde la salmonicultura es uno de los motores que impulsa el presente y ayuda a construir el futuro de nuestra ciudad”, dijo el especialista.
Este enfoque es la esencia de la “cuádruple hélice”: empresa, academia, gobierno y comunidad trabajando como un motor articulado.
“Si lo vemos desde una mirada más comercial, esta misma Brand City inicia un camino de la mano de lo que siempre menciona nuestro alcalde, que es la cuádruple hélice, que es fundamental para atraer más comercio, más turismo y nuevos espacios de negocio”, expresó.
Agregó el estratega: “Si a eso le sumamos nuestro plan de transformarnos en la Capital Mundial del Salmón, nos volvemos una ciudad sólida, con un aliado clave, para un futuro próspero y de mejores oportunidades”.
Identidad, patrimonio y vanguardia
Frente a otros hubs productivos, Puerto Montt fusiona su patrimonio con la vanguardia tecnológica.
“Nuestra principal estrategia de diferenciación ha sido construir una marca basada en la identidad del pasado y presente de Puerto Montt que es única y muy rica desde el contenido”, planteó el profesional.
Manifestó que: “Entendemos que la salmonicultura es un actor relevante dentro de nuestro desarrollo económico, por eso es un aliado fundamental para posicionar atributos propios como nuestra condición de capital y de la puerta de la Patagonia, manteniendo siempre a la vista nuestro patrimonio cultural, la conexión con el mar, la innovación, el emprendimiento, el turismo y sobre todo, el talento de nuestra gente, que existe, que está y queremos potenciar”.
El reto está en sostener esta frecuencia, con el reconocimiento de la ciudad en su bahía, en sus barrios y en las redes productivas que la conectan con el mundo.
Expuso: “El principal desafío es seguir construyendo un relato compartido de ciudad. Puerto Montt ha crecido gracias al esfuerzo de miles de personas, emprendedores, trabajadores, instituciones y sectores productivos que han contribuido a su desarrollo, entre ellos el ecosistema salmonero”.
Se busca consolidar el valor de Puerto Montt como capital, lo que detalló, significa “fortalecer el vínculo entre desarrollo económico, innovación, sostenibilidad, educación, cultura y calidad de vida, para que la comunidad reconozca cómo estos elementos aportan al presente y futuro de la ciudad”.
“La salmonicultura tiene un rol importante en esta construcción de marca, especialmente por su proyección internacional. El desafío hacia adelante es integrar cada vez más este aporte a la vida cotidiana de las personas que viven en este lugar privilegiado”, planteó.
Sostuvo que así se fortalece el sentido de pertenencia y se construye una identidad “donde nos sintamos orgullosos de nuestra historia, pero también de las oportunidades que se vienen para nosotros y las futuras generaciones”.
Para el estratega, Puerto Montt decodifica así su historia industrial y sincroniza su talento humano con su vocación marítima. Entre el zumbido de los pontones, el viento sur y la bahía que define buena parte de su personalidad, la ciudad empieza a escucharse con una frecuencia propia. “Todos somos Capital” es el mensaje. El pulso de Puerto Montt resuena con fuerza.



















