Sólo imaginen el siguiente caso: Estas trabajando con un fabricante chino para la manufactura e importación de productos bajo marca propia desde ese país a Chile y a Latinoamérica. El negocio va bien y los retornos son altos. Sin embargo, luego de un par de fallas en la cadena de producción y de desprolijidades en las comunicaciones, decides que es tiempo de cambiarlo. Acto seguido, comienzas a trabajar con el reemplazante del anterior pero cuando ya están prontos a enviar el producto rumbo a Chile te llevas la sorpresa que este fue retenido en el puerto de embarque por haber violado derechos de propiedad intelectual. Resulta que el primer fabricante había registrado tu marca a su nombre sin tu consentimiento y espera una compensación por haber terminado con él de la noche a la mañana.
Ahora piensen en este otro caso: Manejas un taller automotriz de larga reputación y conocido en la industria. Luego, extrañamente comienzas a recibir quejas de desconocidos que aseguran haber contratado tus servicios, exhibiéndote incluso facturas y comprobantes de transferencias bancarias a nombre de una sociedad con un nombre muy similar y a una cuenta corriente que no corresponden a las tuyas. Luego te enteras que incluso existe un sitio web, redes sociales similares y que, para más remate, incluso tu marca comercial está registrada a su nombre. Luego de unas semanas incluso te llega una advertencia de demanda por uso no autorizado de su marca.
Los casos que acabo de mencionar son reales, situaciones con las que hay que lidiar día a día y que no son tan fáciles de resolver en términos jurídicos. Mi consejo es siempre el mismo: No está de más sobreprotegerte. Considéralo como un seguro, el cual nunca sabrás si lo necesitas hasta el día que lo necesitas. Si lo vez de esa forma probablemente concluirás como ya el costo por no haber actuado a tiempo fue excesivamente superior al de haberlo hecho.
En cuanto a los casos anteriores, no puedo contarles el final de la historia porque son noticia en desarrollo. Aunque espero que en un tiempo más pueda traerles una feliz parte 2 de esta columna.


















